Vida Cotidiana

Un alto costo

Después de aquellos años en los cuales no se podía salir de las casas durante la noche, después de todos esos años en que muchos muchachos vieron cómo su juventud pasaba y ellos no podían disfrutar de una velada en algún antro, ahora parece que las cosas han cambiado, pero han tenido un costo y es el del aumento de los accidentes viales.


Pasaron varios años antes de volver a observar un accidente como el que se registró el pasado fin de semana en el cruce de la calle 12 y Abasolo, sitio en el cual un auto en el que viajaban dos jóvenes, terminó partido en dos y ambos perdieron la vida.


La vida nocturna ha cambiado, sabemos que ahora hay mucho movimiento, principalmente los fines de semana, en donde los jóvenes dan rienda suelta a todos esos años en que prácticamente se la pasaron atrapados, ya que por la ola de violencia, por la inseguridad y por el temor a ser víctimas colaterales de algún enfrentamiento entre delincuentes y policías, tenían que pasarse las noches en sus hogares o bien, en la casa de algún amigo.


Ahora, esos muchachos qué estaban atrapados en sus hogares, han empezado a dar rienda suelta a su juventud, lo mismo se pueden ver en antros, que en restaurantes y muchos, pero muchos más, los vemos en sus autos con sus botes de cerveza y unos más disfrutando de bebidas como whisky o tequila.


Todo está bien, pero siempre aparece el famoso pero, ya que a raíz de que la inseguridad bajó, que empezaron a abrir antros, que los fines de semana recobraron vida, también los accidentes viales han aumentado, muchos de ellos de fatales consecuencias.


Las autoridades, con sus alcoholímetros, se han preocupado por tratar de detener a aquellos conductores que manejen en estado inconveniente, que mientras conducen estén ingiriendo bebidas alcohólicas, con la finalidad de evitar que el índice de percances siga en aumento.


Muchos padres de familia no dejaban salir a sus hijos por el miedo a la inseguridad, ahora, saben que no los pueden retener en sus hogares, ya que no hay motivos suficientes para hacerlo y solamente les queda advertirles lo peligroso que es combinar el alcohol con el volante, así como las consecuencias que pueden tener en caso de hacerlo. Al final, los jóvenes ganan, pero el precio de esos triunfos es muy caro.


walter.juarez@milenio.com