Vida Cotidiana

Violencia y alcohol

Como si se hubieran puesto de acuerdo, los gobernadores de Coahuila, Rubén Moreira Valdez, de Durango, Jorge Herrera Caldera, así como los alcaldes de Torreón, Miguel Riquelme Solís y de Gómez Palacio, José Miguel Campillo, coincidieron al señalar que los delitos en general van a la baja, incluidos los robos.
Quizás esa percepción de estos funcionarios, es en base a las estadísticas que presentan tanto la Procuraduría como la Fiscalía, así como las corporaciones policíacas municipales, pero el sentir de muchos ciudadanos, es que los robos no paran, los atracos continúan y los asaltos a personas están a la orden del día.
Pero más allá de que los delitos van a la baja, que las muertes violentas han disminuido considerablemente, se vive otro problema, el del consumo de alcohol, que ha provocado en las últimas semanas accidentes y riñas, en los cuales las consecuencias han terminado en decesos.
Algo está fallándoles a las autoridades, las cuales parece que les preocupa más el acabar con el graffiti que homologar la venta de alcohol y terminar con el clandestinaje. Se está viviendo una época de accidentes viales, en los cuales el factor que los provoca es el excesivo consumo de alcohol y en muchos de los casos, son los jóvenes quienes han perdido la vida.
La misma ingesta de bebidas etílicas también provoca que quienes las consumen en exceso, de pronto caigan en alguna discusión y de ahí vengan los pleitos, en muchos de los cuales salen las armas a relucir, tanto punzocortantes como de fuego y es cuando se suscitan las desgracias que enlutan los hogares.
Se debe de empezar, en el caso de Torreón, a obligar a quienes tienen antros a que cierren a las horas señaladas, ya que muchos de ellos se pasan de los horarios. También valdría la pena que las autoridades, tanto en Torreón como en Gómez Palacio, apliquen con más severidad los operativos contra los conductores ebrios.
Se pedía a gritos que se acabara con la inseguridad y que los muchachos disfrutaran de su juventud, pero con medida y es cuando deben entrar las autoridades para verificar los negocios que venden alcohol lo hagan en sus horarios y terminar con aquellos vendedores clandestinos, estamos seguros que hay muchos en Torreón. En Gómez Palacio, el alcohol desde siempre se ha vendido sin restricción.


walter.juarez@milenio.com