Vida Cotidiana

Van en serio

Ahora resulta que después de muchos años, apenas se dieron cuenta los del SIMAS que algunos negocios no están conectados a la red de drenaje, además que arrojan desechos sólidos, aceites y demás a las tuberías, provocando taponamientos.

Lo bueno es que ya se dieron cuenta, que ya tomaron acciones y empezaron a clausurar desde comercios pequeños hasta grandes empresas, buscando de esa manera que otros negocios tomen cartas en el asunto, por lo que antes de que les lleguen los trabajadores de la paramunicipal a revisar sus registros, tenerlos ya limpios y conectados.

La cosa va tan en  serio, que Xavier Herrera, director del SIMAS, comentó que ya se analiza crear una Unidad de Fiscalización Sanitaria, para que se dedique a revisar las diferentes tomas de drenaje, para evitar que muchos comercios, principalmente restaurantes, no rebasen los límites permitidos de grasa arrojada a las tuberías.

Hasta ahí todo está bien, pero qué sucede con los empleados del mismo SIMAS, aquellos que después de reparar alguna fuga, dejan las zanjas abiertas, sin que jamás regresen a taparlas. A esos quién los vigilarÁ, quién los supervisará, ya que los trabajadores con su mal desempeño, ponen en peligro a los automovilistas, lo mismo que a los peatones, ya que esas zanjas que abren, se convierten en trampas.

Para muestra hay muchos botones y las quejas de los ciudadanos son constantes, ya que por más que les piden a los empleados que hagan bien su trabajo, nomás no lo hacen y se retiran con ese aire de grandeza, como diciendo nosotros ya cumplimos, arreglamos la fuga y lo demás, háganle como puedan o como quieran.

Esta es una queja muy recurrente, se pueden ver las calles llenas de baches provocados por los empleados de Simas, por lo que es ahí en donde el director general de la paramunicipal, Xavier Herrera, debería tomar cartas en el asunto.

Tan importante es revisar los registros que van a las tomas del drenaje, para evitar que existan taponamientos que provoquen fugas de aguas negras, así como el supervisar los trabajos de aquellos que se dedican a abrir zanjas.

Lo que están haciendo con algunos negocios, es un buen comienzo, ya que son demasiadas las fugas de aguas negras, es mucho el líquido pestilente que corre por algunas calles, por lo que se hacía necesario que se tomaran medidas drásticas, como lo son la clausura de esos comercios y hacerlos pagar las multas respectivas.

Lo malo es que solamente están observando los drenajes, pero el trabajo de los empleados nadie lo revisa. 


walter.juarez@milenio.com