Vida Cotidiana

‘Tesoro’ de recuerdos

Después de escuchar hablar a Pablo Chávez Rossique, tesorero municipal del ayuntamiento de Torreón, se vienen a la mente muchos recuerdos y es que este señor ha dado de que hablar y su constante ha sido la de decir palabras tras palabras que nadie le cree.
Recordemos algo del señor Chávez Rossique, quien no sabemos de dónde sacó tanto dinero para pagar aquellos terrenos o fincas que se encontraban en el lugar que ahora ocupa el edificio de la Presidencia Municipal. También, recuerdo la forma en que quería crear impuestos que los torreonenses tenían que pagar y llegó un momento, en que todo mundo comentaba que quería cobrar hasta por respirar.
A lo largo de la administración, el tesorero se ha caracterizado por no pagarles con puntualidad a los proveedores, muchos de los cuales al ver que su pago nunca llegaba, tuvieron que cerrar sus negocios. Otros, se la han pasado a la vuelta y vuelta para poder recibir sus cheques y a algunos más es fecha en que este personaje nada grato de la administración que dirige Eduardo Olmos Castro, todavía no les liquida los adeudos.
Los panistas Rodolfo Walss Aurioles, regidor, y Luz Natalia Virgil, síndico, han dicho hasta el cansancio que el ayuntamiento tiene una deuda muy grande, mientras que el tesorero fiel a su costumbre, la de “dar atole con el dedo”, dice que no habrá de dejar una deuda pesada a la próxima administración.
A estas alturas, ya nadie le cree al señor Chávez Rossique, ya que muchas de sus palabras han sido sólo palabras que se lleva el viento, ya que carecen de veracidad y eso es lo que los ediles de Acción Nacional le reclaman a cada momento. Hay muchas anécdotas que contar de este singular personaje, ya que también recuerdo que para entrar al baño puso un letrero con el precio por usarlo.
También debemos de recordar que el famoso bono escolar nunca lo pagó a los empleados, pero sí se los dio a los regidores para que lo apoyaran en su problema con la Auditoría Superior del Estado. Ahora, al final de la gestión municipal, los problemas siguen apareciendo en la Tesorería y todo indica que el cierre será de película, ya que Pablo Chávez Rossique tiene a todos en contra y la Auditoría Superior del Estado, ya lo tiene en la mira. La pregunta es ¿por qué lo aguantó tanto el alcalde Olmos Castro?



walter.juarez@milenio.com