Vida Cotidiana

Simas, un botín

No se entiende realmente, por qué hasta ahora se están dando cuenta que en el Simas Torreón de cada 10 trabajadores sólo seis son necesarios. Esto parece que nada más sucede en este municipio, en donde desde hace varios años se sabe que la paramunicipal ha sido una caja chica de los ayuntamientos, también ha servido para mandar a trabajar a los amigos, familiares, compadres y para “pagar favores”.No solamente estorban cuatro de cada 10 trabajadores en el Simas, debe de haber muchos más, ya que el trabajo que en esa dependencia se realiza deja mucho que desear y es que vemos que la ciudad gracias a muchos de esos empleados, está convertida en un campo de guerra.Sabemos que cuando hay una fuga en cualquier calle o avenida, tienen que pasar varios días antes de ser atendida y cuando la misma es reparada, simplemente es rellenada con tierra, olvidándose que debe de ser sellada con concreto. Pero eso ellos no lo hacen y esto provoca que se vayan formando baches, zanjas, las cuales se convierten en un verdadero peligro tanto para automovilistas como para peatones.En estos momentos, todo indica que ante tanta presión, con el tema de las auditorías al sistema, el contralor Xavier Herrera ha empezado a meter orden y los despidos han comenzado. La pregunta es a qué personal está despidiendo, al de confianza, al que fue contratado por distintos alcaldes para cumplir compromisos o a uno que otro sindicalizado, de los que se sienten intocables, ya que saben que difícilmente pueden ser despedidos, porque de suceder, de inmediato amenazan con ir a la huelga.Para el alcalde electo Miguel Riquelme Solís, el Simas será una papa caliente, por lo cual ya desde este momento, se encuentra muy al pendiente de lo que suceda en la paramunicipal. Está enterado de todos los movimientos que ahí se están realizando y confía en que el contralor Xavier Herrera, en lo que resta de la administración, pueda hacer una limpia general.Ya basta de que los torreonenses tengan que soportar la falta de agua y no porque no haya, sino por el mal servicio que esta dependencia ofrece. También, los ciudadanos están cansados del pésimo trabajo que realizan a la hora de acudir a reparar fugas, por lo que no piden, exigen ya que se haga un cambio total y hasta con gusto habrán de pagar a tiempo sus recibos. 



walter.juarez@milenio.com