Vida Cotidiana

Preocupados en Saltillo

La posibilidad de que Miguel Riquelme Solís, alcalde de Torreón, pueda ser el candidato del PRI a la gubernatura del estado, de saber que puede ser el sucesor de Rubén Moreira Valdez, tiene preocupados a los saltillenses, quienes sienten que la capital del estado dejaría de ser el foco de atención en toda la entidad.

Muchos analistas políticos en estos momentos están observando el panorama, saben que si la ciudad de Saltillo ha tenido un gran crecimiento, cuenta con infraestructura y en sus alrededores continúan apareciendo más empresas que generan empleos, ha sido por gobernadores emanados de ese municipio, pero también saben que todo podría cambiar en caso de que un lagunero sea el que dirija los destinos del estado.

La gente que vive en la capital, pero principalmente la clase política, sabe que el alcalde de Torreón ha sido el “destapado”, el que ha recibido la “bendición” del actual gobernador Rubén Moreira y por ello las posibilidades de que sea el abanderado del PRI, son muchas.

La gente de la capital ha visto como se ha manejado Riquelme Solís, ya que el lagunero se ha movido no solamente en la entidad, sino en la estructura del partido, luego de que su alumna, la diputada local Verónica Martínez, fuera designada como dirigente estatal del tricolor.

Saben los saltillenses que lo sucedido en el seno del PRI es un mensaje muy claro, saben que el tener a una lagunera dirigiendo al tricolor, los deja fuera de la jugada y la legisladora habrá de aprovechar lo que hasta el momento se ha hecho en el partido, todo el trabajo que llevó a cabo su antecesor, quien con la estructura logró ganar en las últimas elecciones.

Se sabe que hay varios que también desean contender por la gubernatura, pero hasta el momento sólo se han escuchado nombres como el de Alejandro Gutiérrez, catalogado como el que siempre quiere y nunca lo logra.

También el de Javier Guerrero, actual diputado federal plurinominal, pero que no cuenta con el apoyo del partido. Dos que ya quedaron prácticamente fuera de una posible contienda interna son Jericó Abramo y Armando Luna, a quienes les dieron como premio de consolación una legislatura federal, quedando solamente el actual presidente del Congreso del Estado, Jesus María Fraustro, quien al final tendrá que acatar la decisión del gobernador.

No cabe duda que se está abriendo el camino para que un lagunero llegue al Palacio Rosa, para que pueda dirigir el destino del estado, algo que en estos momentos tiene preocupados a los saltillenses y felices a los laguneros, muchos de los cuales ya se ven viviendo en la capital del estado. 



walter.juarez@milenio.com