Vida Cotidiana

Preocupación

La clase política de Saltillo, lo mismo que la empresarial, está preocupada con el tema de la candidatura a la gubernatura, ya que empiezan a ver que sus mejores cartas están por debajo de un lagunero, Miguel Riquelme Solís, alcalde de Torreón.

Pero no solamente es el presidente municipal el que les preocupa, ya que también hay otro, el diputado federal Guillermo Anaya, quien está muy por arriba en las preferencias sobre Isidro López, edil de Saltillo.

Realmente para la gente de la capital del estado es preocupante, ya que ven que ni la senadora Hilda Flores, ni el legislador federal Jericó Abramo, han logrado penetrar en el ánimo de los coahuilenses, mientras que el lagunero Riquelme Solís, ha sabido moverse en toda la entidad, ya que lo mismo está bien posicionado en Piedras Negras que en Monclova, en Ramos Arizpe que en Arteaga y no se diga en la región lagunera.

Sabe la gente de Saltillo que en caso de que Miguel Riquelme sea el elegido y gane la gubernatura, habrá muchos cambios en las diferentes oficinas, ya que están acostumbrados que al tener gobernadores emanados de la capital, las fuentes de trabajo las tienen aseguradas.

Pero si un lagunero llega al Palacio Rosa, llevará a su propio equipo de trabajo, tendrá a personas de la Comarca en los mejores puestos, colocará a sus allegados en las diferentes dependencias, algo que la gente de la capital todavía no puede asimilar. Se han hecho encuestas y en la misma ciudad de Saltillo el que va arriba es Riquelme Solís, por lo cual los focos rojos ya están encendidos.

Saben que las obras que se han realizado en Torreón y las que se llevan a cabo, están catapultando al alcalde a grandes alturas, saben que serán un handicap a su favor, mientras que los aspirantes saltillenses, siguen metidos en sus rutinas en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Lo que se observa en estos momentos, es que el también diputado federal Javier Guerrero, anda preocupado, siente que la oportunidad se le va de las manos, por lo que en su desesperación ha pedido ayuda a políticos de la vieja guardia, lo mismo que al sector empresarial, para realizar reuniones y convencerlos de que él es la mejor opción. No cabe duda que en Saltillo tienen temor, no aceptan la idea que un lagunero pueda ser gobernador. 


walter.juarez@milenio.com