Vida Cotidiana

Policías o tránsitos

Algo está pasando en La Laguna, tanto de Coahuila como de Durango, ya que todo parece indicar que los oficiales de Tránsito y Vialidad de los diferentes municipios, no pudieron con el paquete, ya que preferían llevar agua a sus molinos en lugar de hacer cumplir el reglamento.

Ahora, quienes están tomándose muy en serio el papel de agentes de tránsito, son los elementos de la Policía Fuerza Coahuila, así como los de la Policía Metropolitana, quienes sin decir agua va, colocan retenes a diestra y siniestra, parando vehículos de todos colores, marcas y sabores.

Estos elementos policiacos, todo indica que se toman atribuciones que no les corresponden, pero al final, hacen el trabajo que deberían llevar a cabo los siempre “cumplidos” agentes de Vialidad, el de detener vehículos sin placas, con permisos vencidos o bien, que sus conductores no cuenten con licencia para manejar.

Es quizá para muchos automovilistas desesperante, ya que anteriormente si los detenía un tránsito, de inmediato arreglaban, le daban sus 50 pesitos y todo quedaba en santa calma.

Con los policías de Fuerza Coahuila y Metropolitana, no pueden hacer eso, saben que si el auto que traen no cuenta con documentos, su destino será el corralón, por lo que para recuperarlo, tendrá que pagar tenencias, refrendos, multas y hasta placas. Pero el trabajo de los policías estatales ha creado un conflicto, ya que los agentes de Tránsito al sentirse desplazados, ven que sus oportunidades de sacar para el “chivo” se les empiezan a agotar, por lo que ahora se han dedicado a realizar una cacería de automovilistas.

En Torreón, se les puede ver por las diferentes avenidas y bulevares, circular a exceso de velocidad, para ganarle tiempo al tiempo y detener a todos aquellos automóviles que presenten algún “detallito”, buscando así que sus conductores se pongan “la del Puebla” y puedan seguir su camino con entera libertad.

En Gómez Palacio, los de la Policía Metropolitana están cumpliendo con un trabajo que no les corresponde, el de hacerla de oficiales de Tránsito, para buscar acabar con la impunidad de muchos conductores, quienes ante la complacencia de los agentes de Vialidad, circulan sin placas, sin documentos y hasta sin licencia.

Ahora hay que ver si los policías de Fuerza Coahuila y Metropolitana, seguirán con sus operativos o bien, los agentes de Tránsito empezarán a cumplir con su trabajo. En esta historia, a final de cuenta los afectados son los automovilistas. 


walter.juarez@milenio.com