Vida Cotidiana

Pobre Simas

Durante la administración de José Ángel Pérez, alcalde panista, el Simas Torreón tuvo muchos problemas, se habló de que era la caja chica de la presidencia municipal. Se mencionaba que ahí eran enviados a trabajar los amigos o familiares, ya que los sueldos en esa paramunicipal eran altos, los mejor pagados del municipio.También recordamos que a quienes apoyaban las campañas, a quienes daban muestras de “simpatía” al presidente municipal, recibían la promesa de poder colocar a sus cuates, familiares, compadres en la nómina, pero no solamente eso, además se les daban todas las facilidades para sindicalizarlos, algo que significa darles trabajo de por vida.Desde aquel tiempo los problemas ya se tenían en el Simas y llegó la nueva administración y esas oficinas en donde se maneja el recurso hídrico, el agua, siguió con problemas.Ahora, se habla de una auditoría a la paramunicipal, pero la realidad es que todo indica que manos extrañas le están dando vueltas al asunto, ya que han pasado varios meses en que se pidió que se auditara y ahora que todo se encuentra listo para la revisión de cuentas, resulta que el presupuesto es insuficiente y el tiempo ya no alcanzará para llevar a cabo la auditoría.Puras excusas se escuchan por los pasillos del Simas Torreón, ya que mientras para el auditor Superior del Estado, José Armando Plata, se debe cumplir con el objetivo, sin importar el tiempo y el costo, para otros, como Gerardo Miguel Lara González, presidente del Colegio de Contadores de La Laguna, el despacho de Luis Javier Alfaro, que ganó la licitación para realizar la auditoría, no cuenta con el respaldo del organismo.Muchas vueltas se le han dado al problema llamado Simas y todo parece indicar que con esas vueltas lo que tratan es marear a la ciudadanía, para que se llegue el fin de la administración, se cierre un ciclo más en la vida del municipio de Torreón y que el próximo alcalde, Miguel Riquelme Solís, sea el que tenga que cargar con ese problema.Todo parece indicar que muchos se han despachado con la cuchara grande y se menciona que son demasiados billetes los que han salido de esa dependencia sin comprobación alguna. Ahora, solamente falta esperar que dejen a la Auditoría Superior del Estado hacer su trabajo y que los auditores externos cumplan con su cometido, pero de que hay gato encerrado, eso ni duda cabe. 



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