Vida Cotidiana

Pedimentos

Ahora resulta que José Guadalupe Barrios, dirigente de la Organización Nacional de Protección al Patrimonio Familiar (Onappafa) dijo estar en contra de la adjudicación o destrucción de las unidades que se encuentran decomisadas y que el problema para no recuperarlas es de las agencias aduanales, las cuales según él, no están entregando pedimentos.Ya no se sabe qué es lo que desea hacer este líder, a quien todo indica se le está cayendo su teatrito, ya que muchos propietarios de autos “chocolates” que estaban en su organización, le están exigiendo que les regrese su dinero, ese con el cual pagaron “protección” para que las autoridades no les fueran a decomisar sus vehículos.Según el señor Guadalupe Barrios, el problema no es de los dueños de los “chuecos”, sino de las agencias aduanales con las armadoras, ya que estas últimas no quieren que se expidan pedimentos.Es normal que las armadoras luchen por los carros nacionales, como también debe de verse como algo normal la destrucción de todas esas unidades que en los Estados Unidos son consideradas “chatarras.Sabe el dirigente de este organismo que tiene que moverse, que su negocio está en picada, por lo que trata de movilizar a todos aquellos que todavía lo siguen para realizar manifestaciones en cualquier sitio, preferentemente en las oficinas de la Recaudación de Rentas.Todo indica que el gobierno de Coahuila le está ganando la partida a la Onappafa, ya que mientras que el líder dice que están asegurando cualquier vehículo, los funcionarios estatales han señalado que a la gente del campo no la han tocado ni con el pétalo de una rosa, que han enfocado sus baterías en autos de reciente modelo, en vehículos o camionetas de lujo, coches deportivos, los cuales simplemente en una legalización o nacionalización no entran.¿A quiénes está defendiendo Guadalupe Barrios? Ya que ahora resulta que anda muy preocupado por la destrucción de esos vehículos decomisados, la mayoría sin documentos, de modelos recientes y que son deportivos o de lujo.Entonces el problema no es de las agencias aduanales ni de los pedimentos, sino de este líder que prometió “inmunidad” y repartió láminas a diestra y siniestra. En su desesperación, esta organización seguirá con sus manifestaciones. 


walter.juarez@milenio.com