Vida Cotidiana

Parte de la identidad

Ya se anunció la construcción del teleférico, el cual tendrá un recorrido del centro de la ciudad al Santuario del Cristo de las Noas, por lo que todo parece indicar que dentro de pocos días habrá de iniciar la obra.

Pero parece que ahora que el proyecto está cristalizado, vuelve a suceder lo mismo, que aparecen muchas voces que están en contra del teleférico, muchas voces que le encuentran muchos peros a lo que será un atractivo turístico.

Durante años la queja recurrente de los laguneros, no sólo de los torreonenses, es que a la región todavía le falta identidad, le falta algo por lo cual pueda ser atractiva para los visitantes, para los turistas. Anteriormente se decía que a La Laguna se le conocía por el algodón, por la fibra blanca, ya que esa industria le dio vida a esta región.

Pero el algodón, poco a poco fue quedando en el olvido, ya no se cosecha tanta fibra y los precios fueron decayendo, por lo que dejó de ser el cultivo rector en la Comarca Lagunera. Se dijo que la cuenca lechera era también parte de la identidad de los laguneros, las plantas productoras del líquido lácteo le daban renombre a La Laguna. Después, con los triunfos del Santos Laguna, por todos lados se escuchaba hablar del equipo de todos, convirtiéndose también en parte de la identidad de esta región.

Se tiene el Cristo de las Noas, sitio que realmente le ha dado vida a la identidad de La Laguna, ya que al llegar a Torreón, la visita es obligada para conocer el Santuario, para admirar ese Cristo enorme y además, observar desde su mirador las tres ciudades que forman la zona conurbada.

Pero hay personas que todavía no están contentas, sienten que falta algo para identificar a la región, algo que sea un atractivo turístico que invite a las familias de la región, así como de otras partes a visitar estas tierras.

Con la construcción del teleférico, habría una mayor identidad, ya que aunado al Santuario del Cristo de las Noas, así como a la cuenca lechera, a lo que todavía se cultiva de algodón y no se diga al Santos Laguna, los visitantes tendrían muchas opciones que ver, además de los museos y todos los atractivos naturales que se tienen, tanto en La Laguna de Durango, como de Coahuila.

Es por eso que no se entiende como aparecen detractores de la obra a unos cuantos días de empezarla, cuando bien pudieron haber dado sus opiniones hace ya algunos meses.

En fin, nunca estaremos contentos con nada, normalmente somos “contreras por naturaleza” y lo bueno de todo, es que ahora sí parece que la región lagunera con el teleférico tendrá algo más para darle esa identidad a la Comarca. 


walter.juarez@milenio.com