Vida Cotidiana

¿Negocio de quién?

Minutos después de las 12 de la noche del jueves dio inicio el Buen Fin en diferentes centros comerciales y muchos laguneros ya estaban a la espera de que estos comercios abrieran sus puertas.Ante la apertura de estas grandes tiendas, muchos de los consumidores aplaudieron y en tropel avanzaron para llegar primeramente hasta donde se encontraban las pantallas planas, llenando sus carritos con televisores de 32, 37, 40, 47, 50, 55 y más pulgadas.Todo estaba muy bien y todavía había algunos pendones en los cuales se anunciaba que los pagos serían a 18 meses, que se bonificarían tres mensualidades y que la institución bancaria haría lo mismo con otra.Todo parecía ir a la perfección, pero al llegar a las cajas empezó el dolor de cabeza, la molestia y hasta el enojo, ya que las teles que estaban a la entrada, esas que se veían de buen tamaño, de buen precio y equipadas, extrañamente no entraban en las promociones.Hubo un desencanto en los compradores, ya que fueron varias las marcas y tamaños las que no entraban en la promoción, por lo cual de pronto los pasillos de esa gran tienda empezaron a llenarse de televisores, los cuales fueron abandonados por quienes los iban a comprar.Siempre que hay Buen Fin algo sucede y esta ocasión no podía ser la excepción. Vemos también que el gran negocio de estas ventas realmente es de las instituciones bancarias, ya que no puede ser posible que te obliguen a pagar en 18 mensualidades lo que están comprando para aprovechar los descuentos, cuando por lógica si algo pagas de contado, se te hacen descuentos.Aquí no, las tiendas comerciales te cobraban íntegro el precio marcado en los televisores si deseabas pagar de contado o a tres o seis meses con la tarjeta de crédito. En pocas palabras, los descuentos no se observaron por ningún lado. Pero no solamente fueron las televisiones las que no entraban en las promociones. Los precios marcados en muchos artículos eran los mismos, no presentaban ninguna variación por el Buen Fin y para poder comprar, había que hacerlo con tarjetas de crédito.Al cuestionar a algunos empleados de la tienda comercial, aceptaron que todo estaba casi igual y que el negocio era de los bancos con sus mensualidades. No cabe duda que el Buen Fin es un buen negocio sólo para las instituciones bancarias. 


walter.juarez@milenio.com