Vida Cotidiana

Mucha fiesta

No cabe duda que aunque sea poco el dinero, al final alcanza para todo, por lo que este fin de semana habrá muchas fiestas para celebrar el famoso y tradicional “halloween”.

Al tocar en sábado la celebración, muchas escuelas adelantarán para el viernes sus festejos y muchos padres de familia, han tenido que romper el cochinito para cumplir con lo que en algunas instituciones educativas piden, el que los niños lleven trajes alusivos al “día de brujas”.

Por otro lado, los jóvenes y algunos no tan jóvenes, están comprando disfraces para participar en los “reventones” del sábado por la noche, ya que no quieren desentonar, teniendo que desembolsar buenos pesos para conseguir los mejores.

Las tiendas que se dedican a comercializar disfraces están haciendo su agosto, saben que la inseguridad bajó, que la gente está deseosa de divertirse, por lo que para ello, no escatiman en gastos y acuden a comprar desde máscaras, hasta vestimenta de zombies, que es lo que más está de moda.

Ahora sí que los jóvenes esperan con ansias el sábado, saben que se pueden desvelar, que no tendrán ningún problema para levantarse al siguiente día, ya que es domingo y la mayoría no trabaja.

Esa noche de “halloween”, las autoridades de Seguridad Pública y de Vialidad, en toda la región lagunera, habrán de tener mucho trabajo, ya que saben que en un fin de semana normal, el alcohol aparece por todos lados, pero al ser día de fiesta, habrá mucho más consumo de estas bebidas.

En algunos antros ya se preparan para recibir a los jóvenes, tendrán sus locales adornados, contarán con figuras alusivas a esta festividad y esperan que la mayoría de los asistentes acudan disfrazados. Todo indica que con la celebración del “halloween”, prácticamente se termina el año, ya que de ahí vienen los días de los Santos Difuntos, luego el tradicional desfile del día 20 del mismo mes.

Además, los danzantes empiezan a prepararse, ya que se espera que tengan mucho trabajo rumbo al 12 de diciembre, fecha en que acompañan a las peregrinaciones a la virgen de Guadalupe, así como las danzas durante las reliquias que se le ofrecen a la Morenita del Tepeyac.

Después llegan las posadas, en donde todo es fiesta y también corre mucho alcohol, para al final esperar el día 24, fecha en que se recuerda el nacimiento de Jesucristo y terminar el año con mucha alegría, pero también muchas bebidas embriagantes.

No cabe duda que de aquí al 31 de diciembre, el ánimo de los laguneros empezará a cambiar, al sentir que se terminan las presiones y vienen los festejos.

Ojalá que se disfruten las fiestas y que no se presenten hechos violentos, ni accidentes de fatales consecuencias. 


walter.juarez@milenio.com