Vida Cotidiana

Levantan la mano

En el país existe un grave problema, el de los autos “chocolates” y mientras los dueños de concesionarias de automóviles nuevos se quejan, ya que el mercado se encuentra contraído, el gobierno federal continúa sin poner un alto a la importación de vehículos ilegales.
En Torreón, los miembros del Consejo Lagunero de la Iniciativa Privada (CLIP), al fin levantaron la mano para hablar sobre los autos “chocolates” y no tanto de las afectaciones hacia las concesionarias, sino del problema en que estos vehículos se han convertido.
Manifestaron que las autoridades deben sancionar con el mismo rigor a conductores tanto de autos nacionales como extranjeros, cuando cometan cualquier infracción vial, pero también por no tener en regla sus documentos.
Indicaron los del CLIP, que a las autoridades les falta voluntad para solucionar el problema de todos esos automóviles o camionetas que circulan sin placas por toda la región. Y es que se pueden observar carros “chuecos” por todos lados, muchos de los cuales están amparados por esos engomados o placas de cartón que son de alguna organización que los defiende.
Cuando participan en algún accidente vial, simplemente los dueños de los carros “chocolates” prefieren dejarlos abandonados, ya que su costo fue muy inferior a lo que les saldría pagar los daños, en caso de que fueran responsables, además, de que al no traer placas o documentos, simplemente pierden todos sus derechos.
Las autoridades federales dejaron crecer el problema, fueron las que provocaron que aparecieran organizaciones como Onappafa, Fedepafa y muchas otras más, las cuales con sus medidas de presión, han logrado convertir a sus agremiados en “intocables”.
En lo que a La Laguna se refiere, se ha dicho hasta el cansancio por parte de las autoridades estatales, que actuarían contra estos autos de procedencia extranjera, ya que muchos no traen permisos, otros no cuentan con seguro de daños contra terceros, otros traen los vidrios polarizados y muchos más son de modelo reciente.
El tiempo ha pasado, la iniciativa privada ahora sí está preocupada, ya que mientras los dueños de estos carros “chuecos” no pagan tenencia, refrendo y tampoco las aportaciones “voluntarias”, los propietarios de vehículos nacionales sí lo hacen, ya que de lo contrario, son sancionados.


walter.juarez@milenio.com