Vida Cotidiana

Todo por Iguala

El caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa que se encuentran desaparecidos, ha tenido ya muchas consecuencias y no solamente el gobierno federal está preocupado, también los organismos políticos, ya que saben que en el 2015 habrá sufragios para elegir a los diputados federales.Los dirigentes del PRI, PAN y PRD sienten en estos momentos que están en arenas movedizas, que los estudiantes no sólo de la Normal, sino de diferentes instituciones educativas, son los que pueden inclinar la balanza.Anteriormente se escuchaba decir que los jóvenes son el futuro de México, como para darles por su lado a los estudiantes, pero todo indica que ahora sí se están dando cuenta que estos muchachos pueden tomar decisiones.Vemos que el gobierno federal está entrampado con el Instituto Politécnico Nacional, ya que los jóvenes son los que están poniendo las condiciones y al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio y a Emilio Chuayffet, secretario de Educación, no les ha quedado más remedio que doblar las manos.En Guerrero, ya renunció el gobernador Ángel Aguirre Rivero y al padre Alejandro Solalinde, le fue mal durante su visita a la Normal de Ayotzinapa. El sacerdote, quien se ha caracterizado, por según él, llamar las cosas por su nombre, fue increpado por familiares y compañeros de los 43 estudiantes desaparecidos.El cura Alejandro Solalinde había acudido a la Normal de Ayotzinapa para realizar una misa y ya en las instalaciones fue cuestionado, confrontado por sus atrevidas declaraciones y ahí le reclamaron su protagonismo al indicarle que le faltó tacto cuando manifestó que a los muchachos desparecidos ya habían fallecido.Los estudiantes traen su movimiento, ellos lo controlan, cuentan con sus voceros y son los que están tratando directamente con las autoridades de los diferentes niveles. Saben los normalistas de Ayotzinapa que cuentan con el apoyo del sector estudiantil a nivel nacional y prueba de ello son las diferentes manifestaciones registradas en distintos puntos del país.Pero como siempre hay un “negrito en el arroz”, alguien se está aprovechando de la situación para llevar agua a su molino y esos “negritos” son los que han realizado actos vandálicos y saqueo de comercios. La pregunta es hasta cuándo habrá de darles el gobierno federal respuestas satisfactorias a los estudiantes. Ya pasó más de un mes y nada. 


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