Vida Cotidiana

Futuro prometedor

Después de ver las estadísticas sobre el índice de muertes violentas en la región lagunera, llámese Gómez Palacio, Lerdo, San Pedro, Madero, Matamoros y Torreón, sin olvidar Viesca, se puede decir que las mismas han bajado en forma considerable y que el ambiente que se vive es muy diferente, ya que siguen pasando los meses y ya no se han presentado aquellas balaceras que provocaban un temor generalizado.Ahora el futuro parece prometedor, lo vemos con la apertura de negocios, vemos que en el caso de Torreón, las familias han empezado a regresar al centro de la ciudad sin ningún temor, como también observamos que de nueva cuenta los torreonenses han regresado a Lerdo o a Gómez Palacio, sin temor a terminar en medio de un enfrentamiento a balazos.En Torreón, en junio solamente se presentaron 12 homicidios y recordando lo que se vivió durante el mismo mes pero en los años 2011 y 2012, vemos que en el primero se cometieron 96 asesinatos, mientras que el siguiente año fueron 98 las personas que fueron privadas de la vida en forma violenta. Según las estadísticas, los decesos en forma violenta han bajado en Torreón hasta en un 120 por ciento, por lo que ahora este municipio vive una tranquilidad que ya se deseaba.En lo que a La Laguna de Durango se refiere, se puede decir que aquellos crímenes que se presentaban un día sí y otro también, ya quedaron en el olvido y una prueba de ello es que en el mes que acaba de terminar, solamente hubo cinco muertes violentas, cuando en la época negra, se presentaban cinco asesinatos diariamente.Actualmente, todo indica que los laguneros ya olvidaron aquellos años violentos, los jóvenes ya olvidaron la época en que si querían escuchar música y pasarla bien, tenían que acudir a casa de un amigo, en donde tenían que quedarse a dormir.Los negocios que tanto sufrían por las visitas indeseables, ahora, han vuelto a abrir sus puertas y lo mejor de todo, es que la confianza en las corporaciones policiacas, principalmente en el Ejército Mexicano, ha regresado, cuando en aquellos años violentos, muchos de los que portaban uniforme pertenecían a grupos delictivos.Ojalá que las policías y los militares no bajen las manos y que la tranquilidad se siga viviendo en esta región. Ahora se puede decir que los niños y los jóvenes, tienen un futuro más prometedor. 


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