Vida Cotidiana

Fuero común

Después del cuarto y último informe presentado por el alcalde de Torreón, Eduardo Olmos Castro, quien dijo que tuvo que tomar decisiones difíciles para combatir el flagelo de la delincuencia, ahora todos están enfocando las baterías hacia los delitos del fuero común, esos que día con día acaban con la tranquilidad de los torreonenses.
Rubén Moreira Valdez, gobernador del estado, dijo que combatirán los delitos que afectan directamente el patrimonio de quienes viven en Torreón y por el mismo estilo declaró el general Moisés García Ochoa, comandante de la XI Región Militar, quien aseguró que los delitos del fuero común siguen afectando a la ciudadanía, pero que se trabaja con operativos coordinados para evitar que sigan incrementándose.
Se puede decir que estas declaraciones, muestran que las autoridades están conscientes de lo que está sucediendo en el municipio de Torreón, saben que los robos a casas habitación, así como los robos de vehículos, los asaltos a comercios y los atracos a personas, son una constante, con algo que se tiene que vivir a diario.
Los esfuerzos parecieran inútiles, quizás ya no se presenten aquellas balaceras en las que había que tirarse al piso, esconderse debajo de la cama. Tampoco ya se observan aquellos enfrentamientos que se daban en cualquier calle de la ciudad, como tampoco vemos que los policías municipales estén del lado contrario y ahora sí los observamos que acuden en auxilio de la población.
Ojalá que lo dicho por el mandatario estatal y por el comandante de la XI Región Militar no quede en sólo saber que el problema existe, sino en que este flagelo que aqueja a los ciudadanos pueda disminuir, que las familias puedan dormir tranquilas, sin el temor a encontrarse con un ladrón durante la madrugada, sin el miedo que al despertarse por la mañana, su auto haya desaparecido.
Por el momento, los delitos extremos o de alto impacto han disminuido y aunque no se crea, se puede decir que esto se debe a las decisiones que en su momento tomó Eduardo Olmos para lograr limpiar la corporación policiaca y volver a empezar. Ahora, creo que todavía queda algo de confianza y hay que creer que dentro de poco estos delitos que tanto afectan, quedarán en el olvido.


walter.juarez@milenio.com