Vida Cotidiana

Extorsión

Las llamadas telefónicas de extorsionadores, siguen llegando a los hogares laguneros todos los días, quienes las llevan a cabo, son delincuentes que se han especializado en las amenazas, mediante las cuales exigen fuertes cantidades de dinero a las familias que logran caer en sus argucias.
Este mal tiene muchos años que aqueja a los laguneros y a los mexicanos en general, el cual no ha podido ser erradicado por las autoridades, pese a que se sabe que muchas de las extorsiones son realizadas desde los interiores de distintos penales del país.
Estos delincuentes que se esconden detrás de un teléfono, cambian su forma de operar a cada momento y en primera instancia dicen pertenecer a algún grupo delictivo, comentan ser comandantes de alguna corporación policíaca y algunos más hablan a nombre de alguna empresa que sortea todo tipo de productos y por lo cual fácilmente engañan a sus víctimas.
Ahora, Rubén Moreira Valdez, gobernador de Coahuila, quien dijo que los delitos en la entidad siguen a la baja, también comentó que en abril se iniciará una campaña en contra de la extorsión, como parte de la estrategia para recuperar la tranquilidad en Coahuila.
El mismo mandatario estatal reconoce que estos delitos no nacen en el estado, sino que son delincuentes que hablan de otras partes del país, por lo que dentro de esta nueva campaña, se darán indicaciones a los ciudadanos, para evitar que sean víctimas de los extorsionadores.
Las acciones en materia de seguridad se han estado presentando, no solamente se atacará a los extorsionadores, sino también ya se tienen contempladas modificaciones legislativas para incrementar los castigos a las “farderas”, esas mujeres que tanto afectan los pequeños, medianos y grandes comercios.
En lo que a secuestros se refiere, ya existe un grupo especial en el estado, el cual ha sido capacitado por el gobierno federal, con instrucciones en Estados Unidos y Sudamérica, con el cual se pretende que el número de plagios se reduzca considerablemente en el menor tiempo posible.
Se tiene que reconocer que la violencia extrema ha bajado, pero los delitos que afectan el patrimonio de los laguneros sigue a la alza y ni con todas las fuerzas policíacas han podido detenerlos.


walter.juarez@milenio.com