Vida Cotidiana

Desviar la atención

De pronto, el panorama nacional se volvió más violento de lo que ya se encontraba. Primeramente secuestraron en Tlaquepaque, Jalisco, a un diputado federal y a su asistente personal, quienes después aparecieron muertos, calcinados dentro de la camioneta en que viajaban. Después se vino el problema en Tlatlaya, en donde presuntamente los militares ejecutaron a 22 presuntos delincuentes, entre ellos a un menor de edad. Posteriormente se presentó el problema en la ciudad de Iguala, Guerrero, lugar en donde policías  privaron de la vida a varios estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, además de desaparecer a 43 normalistas. Pero por si fuera poco, los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, empezaron con sus marchas, bloqueos y exigieron hablar con Miguel Osorio Chong, secretario de Gobernación, a quien le entregaron un pliego petitorio de 10 puntos. Osorio Chong acudió con los estudiantes, les ofreció respuestas, diálogo y soluciones, por lo que pusieron como fecha este viernes 3 de octubre para volver a reunirse en el mismo lugar, esperándose que sea con la misma gente, para evitar que haya grupos infiltrados que vayan a querer  “reventar” esta reunión.En fin, para el gobierno federal han sido muchos los problemas en tan pocos días, los medios de comunicación han dado cuenta de toda la información surgida. En pocas palabras, han sido puras notas malas y ni una buena, por lo que todo indica que para tratar de minimizar tantos problemas que están afectando al país, al gobierno federal no le quedó más remedio que atrapar a Héctor Beltrán Leyva, conocido como el “H” y último de la dinastía de los Beltrán. Con esta noticia, los medios nacionales se olvidaron por un momento de Tlatlaya, del Politécnico Nacional, como también del alcalde de Iguala, Guerrero, quien no aparece por ningún lado, así como del asesinato del diputado federal panista, lo cual indica que se cumplió el objetivo, el de desviar la atención para bajar la presión que el gobierno federal sentía a sus espaldas. Ahora, solamente queda esperar la reunión de Osorio Chong y los estudiantes, así como la aparición de los 43 normalistas.Las investigaciones de los militares y el caso de Tlatlaya, así como el crimen del legislador federal, llevan un curso, esperándose muy pronto los resultados. No cabe duda que algo está sucediendo, que en el país algo no está funcionando.


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