Vida Cotidiana

Desesperados

En la presidencia municipal de Torreón, muchos de los que ahí cobran se notan desesperados, ya que todavía tienen la esperanza de ser los sucesores del alcalde Miguel Riquelme.

Saben que después de presentar su tercer informe, Riquelme Solís habrá de solicitar licencia, ya que se lanzará en la búsqueda de la candidatura a la gubernatura, por lo que la silla que actualmente ocupa, pareciera que está rodeada de aves de rapiña, las cuales solamente esperan cualquier descuido para posarse sobre ella.

Son varios los que desean ocupar el cargo de presidente municipal, ya que es un año lo que falta de la administración y saben bien que le podrían sacar jugo al puesto. Entre los posibles se encuentran Jorge Luis Morán, Secretario del Ayuntamiento, Miguel Mery, regidor, Xavier Herrera, director de Simas, mientras que también se mencionan personajes externos como el presidente municipal el PRI, Shamir Fernández, así como a Salvador Hernández Vélez.

No cabe duda que son muchos los tiradores, pero el alcalde Riquelme Solís sabe que tiene que dejar a uno de todas sus confianzas, a alguien que le cuide las espaldas, por lo que todo indica que el bueno podría ser Jorge Luis Morán.

Los otros, habrán de seguir junto al todavía alcalde, ya que lo habrán de acompañar en la campaña que se avecina, por lo que Riquelme quiere dejar blindada la presidencia municipal y salir bien fortalecido.

Hay otros que esperan contender por la alcaldía de un año, destacando Verónica Martínez, dirigente estatal del tricolor, así como el regidor Miguel Mery, quienes saben que sería su única oportunidad de lograr estar en la silla municipal.

Para la contienda de la alcaldía por tres años, el que está haciendo un trabajo callado es Rodrigo Fuentes Avila, actualmente Secretario de Desarrollo Social en el estado y de quien se dice, ese lugar ya nadie se lo quita, sin importarle si se enfrentará al panista Marcelo Torres o bien a Luis Fernando Salazar y hasta al mismo Jorge Zermeño. No cabe duda que los priístas andan con la espada desenvainada en esta época electoral. 


walter.juarez@milenio.com