Vida Cotidiana

Desatados

Ante la nula vigilancia en la región lagunera por parte de los diferentes cuerpos de seguridad, los delincuentes continúan haciendo de las suyas. En Torreón, fueron varios los reportes que se recibieron en menos de dos horas sobre sujetos que asaltaron distintos comercios y en forma violenta se apoderaban del dinero y algunos artículos.

Estos delincuentes están modificando su modus operandi, ya que anteriormente atracaban tiendas de conveniencia o farmacias, por lo que ahora, parece que les es más redituable irse sobre misceláneas, en donde de perdida los 500 pesos es seguro que se lleven.Saben los ladrones que la vigilancia policiaca, si es que la hay, está más dirigida a los grandes centros comerciales y a las tiendas de conveniencia, olvidándose de los negocios pequeños como las tiendas de abarrotes o papelerías.

La pregunta es ¿en dónde está la policía? ya que los delincuentes andan desatados, nada los detiene para cometer sus fechorías y pese a que después del delito se emite la alerta del Código Rojo, llegan al lugar del asalto hasta los miembros del Ejército Mexicano para buscar a los asaltantes y nunca los encuentran.

Este problema de los asaltos o robos a casas habitación se suscita en toda la región lagunera, vemos que en San Pedro, Madero, Gómez Palacio, Lerdo y Matamoros, las quejas son las mismas, sin que los policías municipales cumplan su cometido de prevenir los delitos y en lugar de detener delincuentes.

Hasta cuándo las corporaciones policiacas habrán de prevenir los delitos, o bien a lo mejor esperan que los delincuentes durante uno de sus asaltos lesionen o priven de la vida a una de sus víctimas para poder ponerse a trabajar.Hace algunos años se decía que los elementos policiacos no podían actuar, ya que los delincuentes pertenecían a algún grupo delictivo y por el temor a ser víctima de los mismos, preferían dejar que se cometieran todo tipo de tropelías.

Ahora los tiempos son otros, ya la violencia extrema bajó considerablemente y la verdad que en La Laguna se sigue expuesto a ser víctima de los ladrones.Lo bueno es que los presidentes municipales tienen vigilancia en sus viviendas, perdón, residencias, traen “guarros” a sus servicio y por ello viven felices y sin temor a ser asaltados. Así, qué bonita es la vida y que el ciudadano de a pie, siga sufriendo. 


walter.juarez@milenio.com