Vida Cotidiana

Desatados

No sabemos a ciencia cierta qué está sucediendo en el departamento de Tránsito y Vialidad o bien, qué instrucciones recibieron los agentes de parte de su director Guillermo Flores, ya que desde la segunda quincena de enero y lo que va de febrero, los elementos de esa corporación andan desatados, claro, a su conveniencia, ya que detienen a muchos automovilistas que estaban acostumbrados a hacer lo que querían a la hora de conducir.
Pero todo indica que esta acción se ha visto reflejada en las arcas municipales, pues por el concepto de infracciones, han entrado muchos pesos, algo que tenía años que no se veía. Comento que los agentes andan desatados a su conveniencia, ya que ellos saben en qué lugares se cometían más infracciones, en cuáles avenidas los conductores no respetan los límites de velocidad y es ahí en donde logran levantar muchas multas.
La pregunta es por qué los “cumplidos” elementos de Tránsito y Vialidad no hicieron lo mismo los meses o años anteriores. La respuesta nos la han dado muchas personas, ya que en lugar de llevar infracciones que se convierten en dinero y pasan directamente al municipio, los oficiales se ahorraban papel, tinta y el esfuerzo, por lo que mejor pedían una “mordida” para que todo siguiera su curso normal y esa mordida llenara no las arcas del municipio, sino las arcas personales.
En estos momentos, todo indica que el alcalde de Torreón, Miguel Riquelme Solís, le exigió a su director de Tránsito y Vialidad, Guillermo Flores, que pusiera a trabajar realmente a sus agentes, los cuales a su vez, parece que ahora andan con otra mentalidad, ya que si algún automovilista comete una infracción y es observado, de inmediato lo detienen y le aplican su infracción. También se puede ver por distintos rumbos de la ciudad, cómo detienen a muchos automóviles o camionetas que no traen placas o bien las traen vencidas.
Es necesario crear una cultura en la ciudad, que respetemos los señalamientos que nos marca el reglamento de Tránsito y Vialidad y que los agentes realmente lo hagan cumplir, ya que en muchas ocasiones ni ellos mismos lo respetan, pues se pasan los altos y dan vuelta en lugares prohibidos.
De lo que sí podemos estar seguros, es que el alcalde Miguel Riquelme, está contento por el dinero recaudado que sale del bolsillo de los automovilistas infractores.


walter.juarez@milenio.com