Vida Cotidiana

Delitos no bajan

Para Oscar Soto Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad, los delitos del fuero común no bajan, lo cual da a entender que los números que han presentado las autoridades de seguridad, no concuerdan con la realidad.

En el primer semestre se han presentado con toda normalidad los robos a negocio, así como a casa habitación, de vehículos y los asaltos a transeúntes, al igual como se suscitaran en los mismos meses pero de 2014. 

El sentir de los torreonenses es que los delitos del fuero común en lugar de disminuir, han aumentado considerablemente, mientras que los cuerpos de seguridad aseguran que los mismos han descendido notablemente.

Hace unos meses, el Mando Unico del Ejército Mexicano, dio a conocer unas cifras sobre el comportamiento del índice delictivo en la región lagunera, en el cual señalaba la baja en los delitos del fuero común en todos los municipios.

Ahora, parece que la verdad es otra, según el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad, quien pidió a las diferentes corporaciones que refuercen la vigilancia, que se tengan más rondines y que los policías se dediquen a hacer su trabajo.

Pero además, alguien está fallando en la impartición de justicia, ya que no puede ser posible que un ladrón de autos sea detenido, un asaltante que fue aprehendido infraganti o cualquier delincuente sorprendido cometiendo fechorías fuera atrapado por las diferentes policías, a los pocos días fuera dejado en libertad. No sabemos quién o quiénes son los responsables de dejar en libertad a esos delincuentes, quienes vuelven a las calles para cometer los mismos delitos.

Se habla tanto de la impartición de la justicia, se dice mucho de los juicios orales, pero la realidad es que a los asaltantes, ladrones y demás delincuentes, con un plumazo los dejan en libertad, mientras que a aquellos que cometieron una falta, siguen tras las rejas en espera de una sentencia.

Ojalá que hubiera una autoridad que se encargara de investigar, la forma en cómo se les sigue el proceso a estos delincuentes, que descubra en dónde está la “falla” y así poder erradicarla.

Sabemos que el dinero es el que manda, que algunos de los que integran las averiguaciones, son los beneficiados y mientras que los ladrones y asaltantes, continúan cometiendo delitos y provocando que las cifras de los mismos nunca desciendan.

Pero por si fuera poco y para echarle más sal a la herida, la central de emergencia, el 066, el C-4 o como quieran llamarle, es un cero a la izquierda y mientras los delitos se siguen cometiendo, en ese sitio nunca contestan a las llamadas de auxilio.

Ojalá que las autoridades hagan algo y dejen de “maquillar” las cifras. 


walter.juarez@milenio.com