Vida Cotidiana

Defensas comunitarias

Cansados de ser víctimas de los delincuentes, los vecinos de algunos sectores de Lerdo, decidieron formar sus propias guardias comunitarias, los cuales se observan rondar por esas calles olvidadas por los diferentes cuerpos policiacos. Esos guardias, muchos de ellos son jóvenes, quienes andan, si se puede decir “armados”, con palos y piedras.Las notas informativas indican que estas guardias comunitarias se formaron a raíz de los constantes ataques a mujeres, las cuales son ultrajadas, son violentadas físicamente, por lo que para evitar que esos delincuentes sigan haciendo de las suyas, los vecinos prefieren defender la integridad de sus familiares del sexo femenino por cuenta propia.Pero no solamente son los ataques sexuales los que provocaron que se formaran estos grupos, sino también por los constantes robos que se presentan en las casas-habitación, de los asaltos a los que son víctimas.Quizá este es sólo el principio de algo que puede crecer, todo por la falta de vigilancia policiaca, por la falta de atención de las autoridades municipales y estatales en combatir este problema, que se ha convertido en un verdadero flagelo, no sólo para las familias de algunas colonias lerdenses, sino de La Laguna en general.Se ha dicho hasta el cansancio que tanto en Lerdo, como en Gómez Palacio, la vigilancia es prácticamente nula, que los ataques sexuales se han cometido en forma constante, que los robos a viviendas, comercios y personas no paran.Algo deben de hacer las autoridades municipales y estatales, las cuales desde hace muchos meses debieron de darse cuenta que la famosa Policía Mixta “nomás no da una”, ya que su reacción de respuesta es demasiado lenta y su vigilancia es poco efectiva.Se ha dicho hasta el cansancio que las policías municipales regresarán a Gómez Palacio y Lerdo, que está por iniciar la academia, que ya hay muchos inscritos, que pronto se acabará el problema, pero los meses pasan y, las familias de La Laguna de Durango, siguen viviendo entre el miedo por la inseguridad y la incertidumbre de que algo pueda sucederles.De no combatir estos delitos del fuero común, lo más seguro es que las guardias comunitarias empiecen a aparecer en Gómez Palacio, Torreón, San Pedro, Madero o Matamoros, entre otros municipios. 


walter.juarez@milenio.com