Vida Cotidiana

Colectores

Han pasado las administraciones municipales en Torreón, en las cuales normalmente el alcalde en turno asegura que habrían de reparar colectores, además colocar algunos otros, para evitar que siguieran colapsándose e inundando de aguas negras las viviendas.

También se ha dicho hasta el cansancio por parte de los presidentes municipales, que en las colonias del suroriente, allá por Diagonal Las Fuentes, se trabajaría en un colector para evitar que ese sector se inunde cada ocasión que llueve en la ciudad. Han pasado los años, las autoridades se han pasado la bolita y es fecha en que dichas tuberías siguen colapsándose.

Ahora le tocó a los habitantes del oriente de la ciudad, ya que el colector La Joya se vino abajo y afectó al menos siete cuadras, por lo que 120 casas se encuentran afectadas por el brote de aguas negras, que puede ocasionar daños no sólo a las viviendas, sino a la salud.

El desborde de las pestilentes aguas, afectaron también comercios, los cuales tuvieron que cerrar, ya que no se podía caminar y mucho menos atender a la clientela.

Los peatones, ciclistas, motociclistas y hasta automovilistas, también sufrieron las consecuencias, ya que el agua que brotó de este colector fue demasiada, cubrió las calles y los olores son insoportables. Xavier Herrera, gerente general del SIMAS Torreón, comentó que se trabajaba en la reposición del colector, pero que parte de las líneas no soportaron la humedad generada en los últimos días, por lo que las mismas se vinieron abajo.

Dijo que ya están a un 85 por ciento los trabajos, pero que lamentablemente se vinieron abajo por el desborde de las aguas negras, el cual sorprendió a propios y extraños, ya que se registró a las dos de la mañana de este martes.

Como era de esperar, el funcionario culpó a las viejas instalaciones del drenaje, a su mala calidad, lo cual provocó que el colector se colapsara. Cada ocasión que se presenta una situación similar, es muy común que las autoridades en turno encuentren culpables en sus antecesores, que hablen del mal trabajo, de la mala calidad de los materiales usados, pero los que están ahora al frente nunca tienen la culpa.

En la actual administración, desde el año pasado se dijo que se trabajaría en los colectores, lo cual si han hecho, pero a paso de tortuga, como si no quisieran terminar las obras, esperando que finalice la gestión y dejarle el problema al próximo presidente municipal.

Ahora, las familias del oriente están sufriendo y las enfermedades pueden presentarse, ya que esas aguas son un verdadero foco de infección.

Ojalá que el alcalde en turno, Miguel Riquelme y el gerente del Simas, Xavier Herrera, reparen el colector y no se olviden de los afectados.


walter.juarez@milenio.com