Vida Cotidiana

Cazadores furtivos

Se terminaron los festejos a la morenita del Tepeyac, a la virgen de Guadalupe y ahora siguen las tradicionales posadas, para luego continuar con la Noche Buena y el Año Nuevo. Lo malo, es que en estos últimos días los accidentes viales han continuado presentándose durante la noche y madrugada, algunos de ellos han sido de fatales consecuencias, mientras que los cumplidos oficiales de Tránsito y Vialidad, están trabajando muy fuerte, pero para su propio beneficio. Se pueden observar un sinnúmero de patrullas que circulan con las torretas apagadas, cuando ellos saben que deben traerlas prendidas. Esto obviamente lo hacen para realizar una cacería furtiva de automovilistas, para sacarle provecho a la noche y reunir lo necesario para los juguetes de los hijos o nietos y para la compra del tradicional pavo. Los bulevares Independencia, Revolución y Diagonal Reforma, así como la avenida Juárez, son las principales avenidas en donde estos “cumplidos” oficiales están en la búsqueda de “clientes”, de esos que se tomaron dos o tres cervezas o whiskys y por el hecho de traer aliento alcohólico, ya infringieron el nuevo reglamento. Es ese el momento en que los agentes aprovechan para decirles a los conductores que si se ponen la del “Puebla”, los dejan seguir su camino tranquilamente, ya que de lo contrario la multa que les aplicarán es demasiado costosa.


El nuevo reglamento subió el costo de las multas por conducir con aliento alcohólico y no se diga si el alcoholímetro marca que se encuentra ebrio, ya que tendrá que pagar muchos miles de pesos. Anteriormente, a los “cumplidos” oficiales se les daba un billete de 20, de 50 o hasta de 100 pesos, pero ahora, como el costo de las multas subió, lo mínimo que aceptan son 500 pesos, lo cual muchos conductores para evitarse problemas, se los entregan. Vienen las posadas, el alcohol habrá de ser el invitado número uno y quienes lo consumen, saben de las consecuencias, saben que pueden ocasionar un accidente vial o bien, ser víctimas de esos “cumplidos” elementos de Vialidad. Ojalá que su director, Ricardo Handam, se diera una vuelta por estos bulevares para que vea como sus muchachos encajan el diente. Pero hay que olvidarse un poco de los agentes de Tránsito y si tomar conciencia a la hora de echarse unas copas, ya que vemos que hay accidentes por el excesivo consumo de alcohol.


walter.juarez@milenio.com