Vida Cotidiana

Caso Iguala

Son muchas las preguntas que ciudadanos no solamente mexicanos se hacen en torno a lo sucedido en Iguala, Guerrero, durante un ataque a estudiantes de la Normal de Ayotzinapa. ¿Qué fue lo que detonó la desaparición de los 43 estudiantes?En el estado de Guerrero esta escuela para maestros se encuentra enclavada entre la capital del estado, Chilpancingo y el poblado de Tixtla y muchos de sus alumnos son personas de bajos recursos, que con muchos sacrificios acuden a cursar sus estudios para graduarse como profesores.Los estudiantes de esta institución educativa tienen que salir a las calles para pedir el apoyo de los guerrerenses y de esa manera ayudarse a sobrevivir en su carrera. Lo único que realmente se sabe es que los jóvenes acudieron a la ciudad de Iguala, en donde anduvieron pidiendo ayuda económica y por la tarde-noche, se les hizo fácil tomar los camiones para que los trasladaran a sus instalaciones.Esta acción no ha sido la primera en que los normalistas han tomado camiones, por lo que esto no daba motivo para que los policías les dispararan, mucho menos para que los privaran de su libertad.Entonces, ¿qué es lo que realmente sucedió? Es fecha en que esa pregunta nos las hacemos diariamente y las autoridades tanto estatales como federales, pese a los operativos de búsqueda, no han podido dar con ellos.El caso de los estudiantes baleados y secuestrados, lo único que ha logrado es destapar la cloaca que existía en la ciudad de Iguala, con un alcalde con malos antecedentes y una policía corrupta, que obedece a órdenes de los delincuentes.Pero no solamente destapó el mal gobierno que existe en Guerrero, sino ha dejado ver mal al Partido de la Revolución Democrática (PRD), el cual apoyó en su momento al ahora gobernador Ángel Aguirre Rivero y al alcalde de Iguala con licencia, José Luis Abarca.Los perredistas no la traen todas consigo y a raíz del “Caso Iguala”, sus dirigentes han sido muy cuestionados y los dos grupos que encabezan a este partido, se están tirando hasta con la cubeta.En estos momentos el gobierno federal no sabe cómo salir del problema, el gobernador de Guerrero habrá de dejar el cargo y el alcalde de Iguala está siendo buscando por cielo, mar y tierra, mientras que los 43 normalistas siguen desaparecidos. 


walter.juarez@milenio.com