Vida Cotidiana

Buenas o malas

Mientras para unos las lluvias que se dejaron sentir jueves, viernes y sábado, son benéficas, ya que de entrada vinieron a parar la ola de calor que se sentía en la región lagunera, pero además, también fueron bien recibidas, ya que aunque pocos fueron los milímetros, en algo han de ayudar a los mantos acuíferos.Pero otros, han empezado a lanzar el grito al cielo, han empezado a ver los daños que las lluvias causaron en sus cosechas, ya que se puede decir que a los productores de melón los ha afectado en sus cultivos.Los productores de algodón, quienes esperan una buena cosecha, están con el temor de que por el agua que cayó durante tres días, la planta pueda sufrir afectaciones y el capullo pueda mancharse, por lo que su precio bajaría considerablemente.Estas precipitaciones volvieron a provocar inundaciones en los mismos sectores, en donde en cada ocasión que llueve, sufren las consecuencias. Quizás la mala planeación de las colonias, estar en lugares bajos, o bien, que los colectores sean obsoletos, provocó que el agua afectara las viviendas.Lo que no se entiende, es por qué esperar hasta que lleguen las lluvias para recordar que hay colonias, principalmente al suroriente que se inundan. Esto que se vive ahora, es algo que ya se ha vivido y las anteriores administraciones municipales, panistas o priistas, siempre “toman cartas en el asunto” y la verdad, nunca le han dado solución al problema.Los vecinos de las colonias Lázaro Cárdenas, Roma, Las Fuentes, Fuentes del Sur, Residencial del Norte y Santiago Ramírez, saben que a las autoridades “ya no les creen ni el bendito”, por lo que mejor “se rascan con sus propias uñas” y sacan el agua de sus casas.Quizás, en esta ocasión, la respuesta de los cuerpos de Protección Civil, Seguridad Pública y Bomberos, durante la noche del sábado y madrugada del domingo, se puede decir que fue rápida, pero no suficiente como para desaguar las casas, las calles y para destapar las alcantarillas.Después de las lluvias y tras la aparición del sol, los que también aparecen son los funcionarios de Obras Públicas, Desarrollo Social y el Simas, para empezar a darle a los afectados, “atole con el dedo”, para decirles que tomarán acciones, palabras que hemos escuchado. La historia se repite y al final, todo queda igual. 


walter.juarez@milenio.com