Vida Cotidiana

Ayotzinapa, IPN y UDEG

El gobierno federal se encuentra atrapado entre la comunidad estudiantil, ya no sabe cómo atender los problemas de los jóvenes y al parecer la situación se está saliendo fuera de control. Primero fue el caso del Instituto Politécnico Nacional, después de vino el de la Normal Rural de Ayotzinapa y ahora la Universidad de Guadalajara es la que empieza a darle dolores de cabeza a Enrique Peña Nieto, Presidente de México. Mientras que los jóvenes del Instituto Politécnico Nacional continúan con su estira y afloja con la gente de la Secretaría de Educación Pública, estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, así como familiares y la sociedad en general, no se cansan de realizar marchas, plantones, exigiendo la aparición de los 43 normalistas que fueron desaparecidos. La Procuraduría General de la República, ha dado a conocer a cuenta gotas los resultados de las investigaciones, se la han llevado con calma, ya que todo lo que hagan o digan puede ser usado en su contra. El pasado miércoles le echaron toda la culpa de los violentos hechos en Iguala, al ahora exalcalde José Luis Abarca, así como a su esposa, María de los Angeles Pineda y al que era director de la policía municipal, Felipe Flores Velázquez. Indicaron que fueron los que dieron las órdenes para que los normalistas fueran atacados y luego detenidos, para posteriormente ser entregados al grupo delictivo denominado Guerreros Unidos, el cual ellos mismos manejaban. No cabe duda que el ambiente para el gobierno federal está muy enrarecido, hay algo que no tiene nada tranquilo al Mandatario de la Nación y a su primer círculo de colaboradores, ya que las muestras de apoyo a las familias de los 43 normalistas desaparecidos, no son solamente en Guerrero, ni tampoco de las instituciones educativas, han traspasado fronteras y desde otros países, tanto del Viejo Continente como de América, exigen que aparezcan los estudiantes. Pero por si fuera poco para la gente del gobierno federal, ahora los de la Universidad de Guadalajara han empezado a protestar por la muerte de un estudiante en Guanajuato, durante el Festival Cervantino. Los alumnos de la UDEG no están contentos con las investigaciones, por lo que en autobuses se han dirigido a esa ciudad para exigir que se esclarezca esta muerte. 


Walter.juarez@milenio.com