Vida Cotidiana

Ataques sí y pocas propuestas

Mientras que Humberto Moreira, exgobernador y ahora candidato a diputado local por el Partido del Trabajo, se la pasa hablando del pasado, diciendo que volverán los yonkes, las loterías y hasta las Farmacias de la Gente, los siete candidatos a la gubernatura se la pasan rasgándose las vestiduras, tirándose con todo, como si fueran chamacos de secundaria, por lo cual los ciudadanos en edad de votar, no los toman en serio.

Empezaron con sus spots en radio y televisión, esos que autoriza el Instituto Nacional Electoral y que son replicados por el Instituto Electoral de Coahuila, en los cuales se dedican a lanzar lo que creen que perjudicará a sus rivales.

Algunos, normalmente o casi a diario, durante sus giras de campaña se la pasan despotricando contra sus rivales, les recuerdan su pasado y les dicen lo que habrán de vivir en su futuro, en lugar de presentarles a los ciudadanos verdaderas propuestas que convenzan, propuestas que sabemos no cumplirán, pero que pueden generar reacciones positivas en el electorado.

El miércoles por la noche, los siete candidatos llevaron a cabo un debate, en el que realmente todos empezaron su participación con ataques, lo mismo le tiraban al del PRI que al del PAN o al del Partido del Trabajo.

Como era de esperarse, Guillermo Anaya se lanzó en contra de Miguel Riquelme, quien parecía que traía “ayudantes”, ya que Armando Guadiana se recetó en varias ocasiones al panista, lo mismo que José Ángel Pérez, del PT. Más mesurados, pero también aventando indirectas estuvieron los independientes Javier Guerrero y Horacio Salinas, mientras que Telma Guajardo, del PRD, defendió la equidad de género.

Muchos de los que siguieron el debate comentaron que el mismo los decepcionó, ya que los dos más fuertes candidatos a la gubernatura de Coahuila, se dedicaron a sacarse sus trapitos al sol, recordándose sus pasados y mencionando las residencias y ranchos con los que cuentan, cuando el sueldo como políticos no les alcanzaría para tener esas propiedades. No cabe duda que fue un debate de ataques y pocas propuestas.


walter.juarez@milenio.com