Vida Cotidiana

Aferrados

En la vida se presentan muchas oportunidades y en ocasiones las mismas no se pueden aprovechar, no salen las cosas como uno quisiera y por eso se buscan segundas oportunidades.Vemos varios casos que se presentan y dos de ellos muy representativos, uno político y el otro social. En el político, el señor Andrés Manuel López Obrador, ahora dirigente de su partido político Movimiento de Regeneración Nacional, confirmó que habrá de contender nuevamente en el 2018 por la Presidencia de la República.“El Peje” sabe que nadie le podrá quitar esa tercera oportunidad, ya que al ser dueño de su propio partido, es obvio que él mismo se lanzará en la búsqueda de ser presidente de México. López Obrador ha tenido dos oportunidades y la tercera puede ser la vencida, algo que se antoja difícil pero no imposible.Andrés Manuel López Obrador, en estos momentos de efervescencia política por las elecciones en junio, está aprovechando los reflectores para llevar agua a su molino y decirle a los mexicanos que sigue en pie de lucha.El mismo “Peje” sabe que su partido está provocándole serios problemas al PRD, ya que ha logrado que muchos perredistas desertaran y ahora sean morenistas.En el caso social, vemos que otros que siguen aferrados a querer salirse con la suya, son los líderes de las agrupaciones que aglutinan a los propietarios de autos de procedencia extranjera.Estas personas siempre salen con la misma cantaleta, de que el gobierno estatal ya los está atendiendo, que el gobierno federal muy pronto lanzará un programa para legalizar los autos “chocolates”, cuando ellos mismos saben que eso no es cierto.Son muchos años en los cuales estos líderes han vivido gracias a la necesidad de muchos mexicanos, quienes ven en los autos “chuecos” una oportunidad para tener un patrimonio. Lo malo es que al estar de ilegales en el país, saben que en cualquier momento se los pueden decomisar y ni con la presión de los líderes se los habrán de entregar.Al final, López Obrador quiere seguir en la política, es dueño del balón y él habrá de formar su propio equipo, mientras que los dirigentes de vehículos “chocolates”, seguirán con la esperanza de una legalización y que los dueños de los mismos no les fallen con sus cuotas. 


walter.juarez@milenio.com