Vida Cotidiana

Acelerados

Los tiempos electorales en Coahuila ya llegaron, por lo que muchos políticos de los diferentes partidos andan acelerados, buscan aparecer por todos lados para ser tomados en cuenta, mientras que otros, están tranquilos, callados, sin moverse, ya que les dijeron que el que se mueva, no sale en la foto.

En Acción Nacional, el que parece desesperado es el ahora exsenador con licencia Luis Fernando Salazar, quien ya quiere que empiece la contienda y está listo para inscribirse como aspirante a la gubernatura por parte del PAN. Otro que también ya quiere es el diputado federal Guillermo Anaya, quien siente que ha perdido mucho terreno, por lo cual junto con Luis Fernando Salazar, buscan crear un bloque en contra de Isidro López, alcalde de Saltillo, quien en los últimos meses ha subido como la espuma y los puede dejar fuera de la lucha por la gubernatura.

Saben Memo Anaya y Luis Fernando, que Isidro trae a su favor el espaldarazo de Ricardo Anaya, dirigente nacional del blanquiazul, además, es bien visto por el sector empresarial, pero por si fuera poco, es un político con una trayectoria limpia, que no tiene cola que le pisen y eso es algo que valoran los coahuilenses.

En el PRI, el que parece que ya empezó a dar su brazo a torcer es Javier Guerrero, luego de que declarara que los habitantes de Coahuila ya buscan la alternancia, algo que fue muy mal visto por la gente del tricolor en la entidad, además de mandar un mal mensaje a la dirigencia nacional de su partido, por lo que todo indica que queda fuera de la contienda. Por otro lado, Hilda Flores y Jericó Abramo, solamente esperan que el PRI abra la convocatoria, que el piso sea parejo y empezar a luchar contra el que encabeza las preferencias del tricolor, Miguel Riquelme Solís.

Pero no solamente se están moviendo quienes buscan la gubernatura, sino todos aquellos que desean participar en las elecciones a diputados locales en el 2017 y a diputados federales en el 2018 y hasta por las alcaldías. Vienen tiempos de lucha política y no cabe duda que la silla estatal será muy peleada. 


walter.juarez@milenio.com