Columnista invitado

México, ¿un país educado?

Cuando hablamos de primer mundo nos vienen a la mente países con una elevada calidad de vida, ciudades seguras, bien iluminadas, buenos salarios, acceso a un buen servicio de salud y por supuesto, educación de calidad.

Pareciera trillado recordar la importancia que tiene la educación pública en una nación y cómo esto influye en el mediano y largo plazo en sus indicadores económicos y en la generación de condiciones básicas para el desarrollo integral de las personas, pero es cierto, gran parte de la solución a los problemas del país sí está en la educación. Veamos cómo andamos en este rubro.

La buena noticia es que gastamos muchísimo en educación, algo así como 350 mil millones de pesos, pero entonces si gastamos mucho en educación, ¿por qué estamos tan reprobados? La respuesta está en el hecho de que el 92% de los 350 mil millones de pesos que gastamos se va en pura nómina, lamentablemente muchas veces para burócratas y profesores que desquitan su salario en la grilla y no en el aula, y solo el 8% de ese presupuesto se destina a tecnología, equipamiento de escuelas o capacitación de los buenos profesores, los que sí quieren superarse y que sí merecen ganar más.

En fin, somos el decimotercer país más rico del mundo, pero hay más de 53 millones de personas que viven en pobreza, ocupamos el lugar 51 en competitividad y casualmente el 58 en calidad educativa, entonces la conclusión es obvia. O mejoramos nuestro sistema educativo o seguiremos siendo un gigante dormido soñando con ser un país de primer mundo y el primer paso para resolver un problema es reconocerlo. Aunque nos duela decirlo: la educación pública en México es de mala calidad, de tan mala calidad que el que puede opta por pagar educación privada porque está consciente que nuestro sistema difícilmente dotará a los niños y jóvenes de este país de las herramientas para crecer y generar riqueza material y humana en un mundo globalizado y cada día más competitivo.

¿Entonces?, ¿seguimos engañándonos o hacemos algo para despertar al gigante?