Articulista Invitado

Conclusiones de la convención bancaria

México tiene una oportunidad privilegiada para alcanzar crecimientos dinámicos y sostenibles, pero no está exenta de riesgos.

Durante la pasada 78 Convención Bancaria celebrada en Acapulco, Guerrero, los días 19 y 20 de marzo, se abordaron diversos e importantes temas cuyas conclusiones quisiera comentar en el presente artículo.

A pesar de los desafíos que enfrentamos, México tiene una oportunidad histórica para alcanzar crecimientos dinámicos y sostenibles, y lograr así los niveles de desarrollo y de bienestar que todos deseamos.

En efecto, durante los últimos 20 años el país ha logrado realizar profundos cambios en su economía, que nos han permitido gozar de una estabilidad excepcional en un entorno complejo y volátil.

Durante dicho periodo construimos un marco macroeconómico estable, caracterizado por un manejo responsable de las finanzas públicas que se refleja en los bajos niveles de deuda pública, en los déficit fiscal y en cuenta corriente sostenibles, en un régimen de tipo de cambio flexible, en cuantiosas reservas internacionales y en una adecuada política monetaria que ha logrado mantener bajos niveles de inflación.

Además construimos las instituciones que aseguran lo anterior, como lo son un banco central independiente con un mandato único y un régimen constitucional y legal que es garante de dicha estabilidad.

En esos años salimos de una crisis del sistema bancario sin precedente en la historia moderna y logramos reconstruir una industria financiera que se encuentra en su mejor momento.

Por otro lado, el país adoptó una política de apertura comercial y consolidó su modelo de economía de mercado, lo cual nos ha permitido desarrollar una potencia industrial, convirtiéndonos en una nación exportadora ejemplar.

En materia política, hemos fortalecido nuestro régimen democrático, estableciendo instituciones creíbles  y perfeccionado el marco legal aplicable. Sin duda, debemos avanzar más en esta materia, pero lo logrado es muy destacable.

Recientemente, se aprobaron 11 reformas estructurales de gran calado que tendrán un impacto sin precedente en el desarrollo económico y social del país. Si las observamos en su conjunto,  podemos advertir que el valor de todas juntas es mayor que el resultado de la suma de cada una de ellas; agrupadas se potencian y magnifican.

Estas reformas pueden generar un crecimiento adicional de entre 1 y 1.5% del PIB potencial, constante en el tiempo.

En las últimas semanas, el Congreso de la Unión aprobó una reforma constitucional que, de ser también aprobada por las legislaturas de los estados, procurará un manejo responsable de las finanzas públicas y de la deuda de las entidades subnacionales. Lo anterior, aunado al recorte de gasto público anunciado hace unas semanas, que es preventivo y no tiene un mayor impacto en el crecimiento, son reflejo del compromiso absoluto de la República con la estabilidad.

Por todo lo anterior, y si consideramos que el país goza de una demografía favorable, de una clase media creciente y de un territorio estratégicamente localizado con una gran riqueza de recursos naturales, llegamos a la conclusión de  que México tiene una oportunidad privilegiada para alcanzar crecimientos dinámicos y sostenibles, y lograr los niveles de desarrollo y bienestar que los mexicanos se merecen.

Es evidente que esta oportunidad no está exenta de riesgos, como la caída de los precios del petróleo y la volatilidad que se presentará por la normalización de la política monetaria de Estados Unidos.

No obstante, como lo comentaron durante la convención el doctor Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, y el doctor Ben Bernanke, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, México es uno de los países emergentes mejor preparados para enfrentar este entorno.

Si lo analizamos con objetividad, la oportunidad está a la vista y no podemos desaprovecharla por pesimismo, incredulidad o desconfianza.

La banca mexicana estará a la altura a fin de impulsar la gran oportunidad que tiene México.