Para Reflexionar

Sin grietas

Los antiguos griegos fueron expertos en hacer figuras en mármol. Al trabajar el mármol descubrían grietas en él, lo que quitaba valor a la obra. Entonces, algunos cubrían esas grietas con cera; la pulían y quedaban aparentemente las grietas bien selladas; pero cuando la figura era expuesta al calor del sol la cera se derretía y quedaban al descubierto. Donde vendían piezas de mármol, Se colocaban letreros de: “Se venden figuras en mármol puro; sin cera.” De ahí, viene nuestra palabra en español “sincera o sincero”, para definir una actitud sin grietas.La integridad es una cualidad que une la honestidad, la credibilidad y la sinceridad. Un líder, ya sea supervisor, padre de familia, maestro, doctor, abogado, sacerdote, director, etc. Por su posición de liderazgo, la integridad es un requisito indispensable y ésta se manifiesta en la forma en la que el líder se expresa, guía y reacciona. Ser líder con integridad requiere el conocimiento de uno mismo, adherirse a un estricto código moral y a comunicarse de manera honesta, sin importar la complejidad de la situación o a la posibilidad de consecuencias negativas. La integridad es la vida en concordancia con la conciencia más elevada, por ello la integridad personal requiere valor.En una sociedad donde se pierden los valores y crece la desconfianza, la integridad es un desafío formidable en los negocios, la familia, los grupos y la sociedad en general. Una persona integra en sus comportamientos, actitudes muestra siempre rectitud, honradez, actitud intachable; y es alguien en quien se puede confiar.Que importante se vuelve entonces la integridad en la vida personal y social, desafortunadamente en algún momento de nuestra vida aprendimos la simulación, el parecer lo que no somos, el engaño, la tergiversación de la verdad, el aparentar, las medias verdades... En algún momento aprendimos a amplificar la realidad o a reducir las situaciones, a mentir o a ocultar... Todo ello hace que la convivencia humana y la participación en la sociedad esté agrietada, tarde o temprano  se notaran las grietas que hacen de nuestra convivencia humana una tragedia, en lugar de crecimiento y desarrollo.Se requiere una muy buena dosis de valentía cuando vivimos de acuerdo a nuestra conciencia, de acuerdo a nuestros valores y principios más elevados.  Seguir las veredas, algunas veces duras del camino, de lo que sabemos es correcto. Cuando integramos personalmente nuestra conciencia más elevada en nuestra vida diaria, en nuestras acciones cotidianas, tenemos mayor capacidad para disfrutar la felicidad y la armonía. Es decir una vida integra, sin grietas.La integridad propicia la inteligencia colectiva, donde las relaciones son como la tierra fértil donde las personas crecen. Cuando está ausente la integridad el resultado es nefasto. ¿Cuántas familias, organizaciones, grupos humanos conformados por gente inteligente actúan de manera estúpida? Unos más otros menos. Todos perdemos en la cultura de la simulación y el engaño.  


luisrey.delgado@grupolala.com