Para Reflexionar

El gran efecto

Un grupo de psicólogos y pedagogos realizan pruebas de aptitudes en un colegio. No descubren a ningún alumno verdaderamente excepcional y brillante, pero falsean las pruebas y les hacen creer a los profesores que dos alumnos en concreto tienen capacidades extraordinarias.La realidad es que estas dos criaturas normales, pero cuando termina el curso, vuelven los psicólogos al colegio y repiten las pruebas: Esos dos niños que fueron calificados como muy brillantes, de lo cual se informó a los profesores, han subido su cociente intelectual y mejorado notablemente su rendimiento académico.

Los profesores, llevados por el convencimiento de que están impartiendo clase a dos estudiantes excepcionales, les tratan como más inteligentes y los convierten en más inteligentes y estudiosos en la realidad.

Lo normal es que respondamos conforme a las sinceras expectativas que se tiene de nosotros.Tratemos durante un tiempo a alguien con mayor consideración y afecto; creamos que es capaz de mejorar su rendimiento, carácter, posibilidades. Tratemos como mejores, más capaces e inteligentes a nuestros hijos y dediquemos más tiempo a nuestra pareja y expresemos cuánto le queremos y valoramos.

Entonces se producirá un gran efecto.

Cualquiera puede lograr que alguien cercano sea mejor y más capaz. Si lo hace de manera congruente y verdaderaLa famosa profecía que se auto cumple es algo poderoso, si yo creo, por el contrario, que mi hijo es tonto, que es un inútil, bueno para nada, que no tiene inteligencia o es un torpe, seguramente estaremos provocando en él esas actitudes de torpeza e incapacidad.

No como Santo Tomás que decía que “si no lo veo no lo creo” en realidad esto funciona al revés, es decir, “Si no lo creo, no lo veo”, necesito creer verdaderamente y tratar al otro de acuerdo a una creencia, genuina y sincera, de que es una persona valiosa, digna de confianza, competente e inteligente y seguramente veremos el resultado, más pronto que tarde…Siempre es bueno escuchar a las mamás y a los papas expresarse de manera positiva respecto de sus hijos, pero como siempre se necesita un sano equilibrio y apego a la realidad, no se trata de exagerar, pues el efecto sería devastador, es decir hacer creer a alguien que es lo que no puede ser.Habrá que comenzar en creer en nosotros mismos… 


luisrey.delgado@grupolala.com