Para Reflexionar

La familia

Imposible tapar el sol con un dedo, una realidad hoy en día son los rompimientos familiares que están produciendo desánimo y conduciéndonos a una crisis de relaciones. Cada día son más las familias disfuncionales, no solamente el índice de divorcios convencionales ha aumentado de manera considerable, sino que ha salido a la luz otro fenómeno sutil y más peligroso aún que son los divorcios emocionales. Matrimonios que continúan viviendo juntos, pero emocionalmente separados y dañándose mutuamente.La gran mayoría está de acuerdo en que una familia saludable produce una sociedad saludable. La familia supone por un lado una alianza, el matrimonio, y por el otro una filiación, los hijos. La familia tiene su origen en el establecimiento de una alianza entre dos y así mismo la familia está constituida por parientes, es decir, aquellas personas que por consanguinidad, afinidad o adopción, han sido acogidas como miembros de una colectividad. Una familia puede ser familia nuclear o familia extensa. El nacimiento de una familia generalmente ocurre como resultado de la fractura de una anterior o de la unión de miembros procedentes de dos o más familias por medio del establecimiento de alianzas matrimoniales.La familia sigue siendo y seguirá siendo el núcleo formativo por excelencia. Pero la mera consanguinidad no garantiza el establecimiento automático de los lazos solidarios de afecto y de amor que debe caracterizar a las familias. Los lazos familiares son resultado de un proceso de interacción entre las personas que conforman la familia (lo que quiera que cada sociedad haya definido por familia: familia nuclear o extensa; familia mono parental o adoptiva, etc.). En este proceso se diluye un fenómeno puramente biológico: es también y, sobre todo, una construcción cultural de relaciones, donde están implícitos valores personales y sociales, formas de aceptación, respeto, comprensión, tolerancia, equidad y cooperación. El principal capital de una familia es su capital relacional, su riqueza de empatía, actitud positiva y aceptación incondicional.Los pilares de una familia son efectivamente el respeto entre sus miembros, de ida y vuelta, respeto de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres y el respeto entre padre y madre y entre hermanos, el respeto es fundamento de un vinculo trascendente además del amor, la comunicación y los proyectos compartidos por los miembros de una familia, de acuerdo con sus necesidades y su visión del mundo. Lo que constituye una «familia» es su intercambio constante de afecto respetuoso, su comunicación y sus proyectos compartidos ya que la familia se desarrolla en la medida en que sus miembros lo hacen, la familia es un proceso dinámico de afecto y crecimiento. No es que siempre estén juntos y no basta con compartir el pan y la sal, habrá que compartir emociones, pensamientos y experiencias.Por ello cobra relevancia que el Papa Francisco haya convocado un “Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia” para este año y lanzado una consulta a todo el mundo para reflexionar y proponer acciones en torno a la protección de la familia con políticas públicas y fortalecimiento de espacios protegidos para convivencia y revaloración de los lazos familiares. 



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