Para Reflexionar

Solidaridad

La solidaridad es la actitud y comportamientos por los cuales una persona se compromete por el beneficio de los demás, es una actitud generosa. La solidaridad es la base ciudadana. Sin embargo la solidaridad suele pasar desapercibida o no ocupa espacio en nuestras. Hay muchas maneras de ser solidario, algunos participan de manera constante y efectiva en grupos y organismos que atienden a personas o grupos vulnerables o promueven un cambio en el ámbito ciudadano para mejorar nuestra calidad de vida, también se es solidario cuando realizamos una acción particular que puede no tener continuidad en el tiempo, como cuando se colabora en alguna colecta social. La solidaridad es un medio para ayudar a quienes más lo necesitan y también para que nos sintamos parte de una comunidad que progresa.
El valor de la solidaridad se manifiesta en reconocer en el bien común, el sentido de una vida exitosa para todos. La solidaridad es una actitud porque nos inclina a responder favorablemente a las necesidades de nuestro grupo, de nuestro prójimo.
La solidaridad se convierte en una virtud al transformarse en participación ciudadana favoreciendo la formación de asociaciones no gubernamentales que luchan por diversas causas que consideran justas en favor del bienestar social. Una persona solidaria se siente afectada por las necesidades de los otros como si fueran propias. La solidaridad también tiene un componente afectivo, pues no es cumplimiento forzado del deber, sino el afán de ayudar y participar para alcanzar una meta. En el ámbito de la educación, el funcionamiento de las instituciones educativas en mucho se debe al trabajo de asociaciones de padres y consejos escolares, que favorecen el logro de metas y suplen carencias que se presentan, de tipo material o humano.
La solidaridad tiene que ver mucho con el liderazgo y la inspiración. Cuando alguien se convence y actúa los demás lo siguen. Los planes de trabajo, aun en la familia requieren del liderazgo y del ejemplo de los padres. Es necesario trabajar para educar y educarnos en la virtud solidaria, que fue y debe seguir siendo distintiva de la comunidad lagunera.
El valor de la solidaridad y ciudadanía se desarrolla cuando escuchamos con simpatía e interés, a quien propone alguna mejora para todos. Cuando preguntamos y nos interesamos por aquellos que nos necesitan y por construir una mejor calidad de vida, cuando participamos activamente en mejorar nuestras ciudades, comunidades y barrios. Cuando comprendemos el daño que ocasiona a todos ser indiferentes a las buenas causas. Cuando verdaderamente disfrutamos el valor del trabajo en grupo, cumpliendo lo mejor posible nuestros compromisos.
La solidaridad es una virtud contraria al individualismo y al egoísmo. Se refleja en el servicio y busca el bien común. Para ser solidario se requieren discernimiento y empatía –ponerse en el lugar del otro-, si no somos capaces de esto estaremos verdaderamente en decadencia social, lo cual nos llevaría a un futuro incierto y catastrófico.


luisrey.delgado@grupolala.com