Para Reflexionar

La Percepción

En la mente, la información recogida por los sentidos, fluye a través de la atención, la percepción y la memoria, componentes básicos. El ser humano es un procesador activo de información. La percepción es un proceso complejo que depende tanto del mundo que nos rodea como del interior de la persona. Cuando percibimos intervenimos activamente en la percepción. Contemplamos los hechos únicamente desde nuestra perspectiva que es parcial.
Los factores que influyen proceden de estímulos externos, como: la posición del estímulo respecto al observador, su intensidad, tamaño, color, luminosidad, movimiento, novedad. De los factores internos, uno muy importante es la necesidad biológica. La atención busca aquello que se necesita para sobrevivir. Pero también hay que considerar que: (1) La atención aumenta ante estímulos agradables. (2) La atención disminuye antes estímulos desagradables. Y que (3) dejamos de prestar atención a experiencias familiares o repetitivas (habituación).
A la hora de interpretar la información el ser humano parte de una predisposición mental que influye considerablemente en lo que percibe. Percibimos lo que queremos percibir. Es el fenómeno conocido como predisposición perceptiva. Elementos de origen educativo y cultural intervienen en la percepción. Nos han enseñado a percibir y este aprendizaje determina nuestra actividad perceptiva posterior.
Así la percepción es una especie de mosaico de sensaciones. Se perciben en primer lugar las sensaciones aisladas y, posteriormente, el cerebro asocia estas sensaciones entre sí mediante la suma de los elementos aislados hasta llegar a constituir la percepción global de un objeto.
La percepción es un proceso constructivo por parte del sujeto ya que al percibir adapta esquemas aprendidos, aprendemos a percibir y se crean esquemas cognitivos en nuestro cerebro que posteriormente condicionarán nuestra futura percepción de la realidad.
Nada de lo que percibimos permanece estable ni constante en la realidad. La mente extrae las características constantes de los objetos y aunque sean percibidos desde diferentes ángulos, distancias o condiciones, se perciben como si tuvieran la misma forma, tamaño y color.
Sin embargo la percepción puede sufrir alteraciones más o menos serias. A veces los datos que percibimos se combinan de manera que resultan engañosos.
Las interpretaciones se caracterizan por tener un objeto real como punto de referencia pero esté se percibe de un modo deformado. Las deformaciones de la realidad que percibimos pueden provocarse voluntariamente cuando nos dejamos llevar por la imaginación. Pero también se producen involuntariamente  A veces percibimos algo que no existe en la realidad. Pueden deberse a muchas razones: a la falta de sueño, al estrés, a alguna enfermad, a ciertas drogas, estados de ánimo, etc.
Por ello vale la pena siempre confrontar nuestras percepciones con las percepciones de otros, para no “perder piso” o el sentido de la realidad.


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