Para Reflexionar

Participar

Existe un amplio abanico de formas de participación ciudadana y cada forma de participación tiene sus propios métodos, adaptándose a las necesidades y objetivos para incidir en los procesos de decisión de políticas públicas. Todas las formas de participación ciudadana tienen como objetivo la participación activa de los ciudadanos, dejando de ser meros observadores. La participación ciudadana es una respuesta, individual o colectiva, de la sociedad a una convocatoria realizada por las autoridades y también es acción colectiva que intenta influir en la agenda pública.La participación ciudadana abarca todo un universo de asociaciones o agrupaciones, que implica decisiones de los ciudadanos en asuntos de interés público, como las elecciones, el plebiscito o el referéndum e implica las prácticas sociales que responden a necesidades apremiantes y sentidas de los distintos grupos que existen en toda sociedad. Ya sea para tomar decisiones, para gestionar o para obtener respuesta a problemas particulares, la participación es vista como un proceso que incluye dos actores centrales: el gobierno y la sociedad.Las actividades de los grupos sociales de participación se realizan con fines e intereses específicos, sin que incluya una demanda o una relación hacia las instancias de gobierno como las asociaciones tipo padres de familia, grupos juveniles, grupos de autoayuda, grupos de salud alternativa, etc., y toda una gama de asociaciones y organizaciones agrupadas alrededor de demandas de diversa índole así como el conjunto de Organizaciones no Gubernamentales (ONGs), que pueden o no, tener relación con las instancias de gobierno.Términos como transparencia y acceso a la información, organizaciones de la sociedad civil y mecanismos de democracia participativa, como el referéndum, el plebiscito, la iniciativa y la consulta popular y la revocación de mandato, son indispensables para entender la participación ciudadana en los sistemas políticos contemporáneos.Se invoca la participación de los ciudadanos, de las agrupaciones sociales, de la sociedad en su conjunto, para analizar problemas específicos, para encontrar soluciones comunes o para hacer confluir voluntades dispersas en una sola acción compartida. Es una invocación democrática cargada de valores casi siempre favorables para quienes están dispuestos a ofrecer algo de sí mismos en busca de beneficios comunes.Participar, en principio, significa “tomar parte”: convertirse uno mismo en parte de una organización que reúne a más de una sola persona. Significa “compartir” algo con alguien, nadie puede participar de manera privada, para sí mismo. La verdadera participación se produce como un acto de voluntad individual a favor de una acción colectiva. No obstante, la participación es siempre, a un tiempo, un acto social, colectivo, y el producto de una decisión personal: la voluntad personal de influir en la sociedad. Hoy en La Laguna observamos una mayor participación ciudadana… y para bien. 


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