Para Reflexionar

Pareja / compromiso

El encuentro entre hombre y mujer es tan antiguo como la especie humana, pero evidentemente no siempre fue como es hoy. La pareja contemporánea es sumamente distinta a la de otras épocas por principios culturales que afectan su forma de constitución y objetivos. 

A diferencia de otros tiempos en que las personas se unían con el propósito de procrear y educar a los futuros hijos, dentro de los fines principales de la pareja de hoy se encuentra la búsqueda de placer y la satisfacción personal y sexual.

Existe una mayor demanda al interior de la relación, y la personalidad de los miembros se ve más comprometida con la satisfacción. La concepción del amor eterno, los mitos de la “media naranja” y del “amor romántico” han cambiado, dando una visión más realista de la relación de pareja.

Estar en pareja es algo que la mayoría de los seres vivos tiende a realizar: las más de las veces la persona siente, en su masculinidad o feminidad, la necesidad de apoyarse en alguien y de ofrecer a su vez apoyo incondicional, lo cual es la esencia de la comunión, la comprensión y la solidaridad que los une.

Este vínculo, tiene como objetivo ofrecer el calor afectivo, la satisfacción sexual, la sensación de seguridad y de compañía que son necesidades básicas para el desarrollo.Sin embargo, no siempre es fácil, viable o deseable estar en pareja. Tampoco tener pareja significa necesariamente alcanzar lo deseado, ni es sinónimo de plenitud. Cada miembro de una pareja tiene dos objetivos diferentes: uno personal y otro en común.

Se generan conflictos cuando se trata de armonizar estos dos objetivos y cuando no coinciden en absoluto, las personas se ven obligadas a ceder o, incluso, a deshacer el vínculo aún en contra de sus sentimientos.

Los factores que fortalecen el vínculo y la intimidad propia de la pareja son la cercanía en la comunicación, la ternura, el amor y la sexualidad con el otro.Nada apunta hacia la desaparición de este tipo de vínculo, pero sí hacia una ruptura con modelos tradicionales de relación.

Está emergiendo la necesidad de cambios desde los roles asignados tradicionalmente al hombre y a la mujer con el objetivo de vivir más plenamente.La clave del vínculo de la pareja es el compromiso mutuo, compromiso que se concreta todos los días en múltiples, pequeños, grandes y cotidianos compromisos que implica asumir una postura responsable y establecen el sentido de pertenencia.

La acción comprometida nunca es impuesta ni puede ser delegada siendo responsables de nuestro ser y de nuestro hacer, labor nada sencilla, sumamente delicada y muchas veces agotadora. El amor no solo es un sentimiento, es un compromiso. 


luisrey.delgado@grupolala.com