Para Reflexionar

Motivaciones

Las motivaciones humanas tienen su raíz en la satisfacción, en aquello que deseamos obtener o queremos evitar. Es decir, nos alejamos del dolor y nos acercamos al placer. La satisfacción de nuestras necesidades que generan valor son: vivir, pertenecer, controlar nuestras vidas y divertirnos. Ahí se encuentra implícita la motivación.Queremos prolongar la vida a nivel físico, psicológico y existencial. Nos ocupamos de mantener la salud física y psicológica, afianzar la seguridad, la protección, la estabilidad del entorno. Además de sobrevivir, queremos que nuestra existencia cuente, importe, haga alguna diferencia o deje huella.Todo individuo necesita sentirse amado y pertenecer a algo más grande. Cuando niño, para sobrevivir, necesita tanto del amor y el cuidado de su familia, como de un sentido de pertenencia. Cuando crece, experimenta una preocupación permanente en torno a la construcción de relaciones amorosas y la integración en grupos como la familia, el equipo, la empresa, los amigos, el club, la iglesia, la nación, la raza.Las personas queremos sentirnos en control de nuestras vidas y del entorno que nos rodea. Deseamos el poder de ser nosotros mismos. Experimentamos ese poder para lograr metas. (La gran tentación es buscar el poder sobre los demás).Existe el deseo humano de controlar su propio destino. Uno quiere libertad para ser uno mismo y actuar de acuerdo con sus creencias y deseos, libre de coerciones y restricciones. Cuando uno es privado de esa libertad, puede decidir pelear ferozmente o rendirse. Sea lo que fuere que uno determine hacer, no se sentirá comprometido con quien está coartando su libertad.Finalmente la recreación y alegría es una necesidad básica: es más que relajación y diversión. La recreación es una preocupación fundamental de todos los sistemas vivientes. Es una fuerza que no sólo expande y renueva el organismo, sino que también propicia su crecimiento y desarrollo. El sentimiento de gozo es una gratificación que nos impulsa a aprender a cuidar nuestros intereses. Por ejemplo, cuando dominamos un nuevo deporte, o logramos un cierto nivel de competencia en una disciplina, nos sentimos felices y satisfechos. Perseguir el gozo, además de ser un interés en sí mismo, es un incentivo para aprender y para actuar, para satisfacer nuestras diversas necesidades, para reconocer nuestras motivaciones. 


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