Para Reflexionar

Mesetas

Gabriela A. Hacen, especialista en marketing estratégico en su columna http://www.laboralrosario.com/articulo.php?id=48, nos apunta que una meseta, desde la geografía es una «región poco accidentada, formada por terrenos llanos y algo elevados de gran extensión.» Pero, como metáfora, también existe la «meseta profesional» que es cuando sentimos que nos hemos estancado y no vemos posibilidades de ascender. Estabilizarse (o estancarse) profesionalmente es una situación negativa para muchas personas, pues no ascender o no «ganar altura» es sinónimo de fracaso.

En muchas empresas, existen personas calificadas para ocupar posiciones superiores pero no encuentran oportunidades de ascenso. Las empresas están reduciendo jerarquías, eliminando niveles, formando equipos y trasladando las decisiones a otros niveles.

Bajo este modelo organizacional, muchas personas listas para «ascender», descubren que el puesto que esperaban o soñaban ya no existe y que deberán compartir el liderazgo con otros.La especialista nos señala que esta ausencia, temporal o prolongada de ascensos, es una «meseta de posición» y se parece mucho al concepto utilizado por la geografía: las personas se encuentran en un terreno «poco accidentado», donde las posibilidades de «elevación» (mejorar su salario, posicionamiento, o estatus) son escasas.En Psicología el concepto «meseta» se define como «aquel período en el cual el aprendizaje de una persona se detiene.» De este concepto se desprende un segundo tipo de meseta denominado «meseta de contribución».

Una persona en meseta de contribución, no está desarrollando nuevas competencias. Como consecuencia, su capacidad para agregar valor disminuye y también sus posibilidades de lograr ascensos.

En este caso, la «elevación» no está limitada por el «terreno» (la estructura organizacional), sino por la propia persona.Tarde o temprano, todos nos encontramos en una meseta de posición, aunque no necesariamente en una de meseta de contribución.

Encontrarse en meseta de posición no es responsabilidad de la persona, ni tiene relación directa con sus talentos, o compromiso. Pero la meseta de contribución sí es responsabilidad de cada uno de nosotros. Podemos dejar de «subir» sin perder la habilidad para contribuir.

Pero no podemos hacer lo contrario: si dejamos de contribuir... difícilmente podremos llegar más alto. 


luisrey.delgado@grupolala.com