Para Reflexionar

Fuerza interior

Para la psicología “fuerza interior” es la capacidad de resistir a momentos difíciles, capacidad de “estar bien” a pesar de adversidades que todos experimentamos. Encontrar la energía para seguir adelante en medio de las dificultades.Quien más quien menos, todos conocemos qué es vivir momentos especialmente duros y sentir precisamente en esos momentos una “fuerza serena” que parece llevarnos de la mano, sin angustia, y con confianza.

También sucede en alguna ocasión lo contrario: momentos en los que las situaciones no eran las más difíciles de nuestra vida, pero todo se hunde interiormente, parece que nos quedamos sin fuerzas. Esto es natural. Pero el hecho de responder a situaciones difíciles de larga duración y sin posibilidad aparente de cambio es otra cuestión, como una infancia marcada por el abandono parental, violencia familiar, guerra, etc. Frente a situaciones especialmente duras y prolongadas la resistencia psicológica y el modo de sobrellevarlas es diferente según las personas.

Hoy hablamos de Resiliencia, término que viene de la física y describe la capacidad de un metal para, después de haber recibido un choque o una presión continua, recobrar su estado original. En psicología se refiere a la capacidad de las personas o grupos para sobreponerse al dolor emocional y salir adelante, y que nos ayuda a comprender cómo pueden algunas personas sobrevivir en situaciones extremas y lograr un equilibrio interior y una vida con sentido.

Las personas que sobrellevan mejor las situaciones difíciles son aquellas que cuentan con: sólida auto estima, confianza, optimismo, esperanza; autonomía e independencia, es decir, capacidad de realizar un esfuerzo para satisfacer sus propias necesidades; resistencia o capacidad para soportar el estrés; sociabilidad; actitud positiva que permite confrontar los problemas para resolverlos, previendo las consecuencias. Existe también una cierta capacidad de las personas que sobreviven en condiciones adversas límites, a aislarse en momentos críticos en un mundo personal, como si se convirtiesen en pseudo autistas durante un tiempo, en su mundo interior, para “cargar pilas”

Al parecer, en condiciones normales, un cierto grado de sufrimiento es necesario para desarrollar resiliencia. A través de frustraciones y sucesivos logros nuestro cerebro aprende a funcionar adecuadamente. Los niños a los que se mima demasiado, que no están acostumbrados a ciertas “frustraciones”, no comprenden que la vida contiene lucha y riesgo, esperan que todo venga regalado y en la edad adulta no están capacitados para confrontar dificultades. Por el contrario, aquellos que desde el principio han tenido una dosis adecuada de frustración (límites) y han tenido que esperar para ver satisfechas sus necesidades, de adultos están mejor preparados para salir airosos ante los reveses de la vida. La fuerza interior es esto y más…


luisrey.delgado@grupolala.com