Para Reflexionar

Estrés

Tal parece que el estrés no se crea ni se destruye, sólo se distribuye. Podemos Identificar a los estresados en nuestro entorno aunque no siempre es fácil, dado que no en todos los casos hay manifestaciones visibles de estrés en las personas.  Ciertamente el ámbito del estrés son las relaciones interpersonales. Independientemente de que un sistema, una tecnología o una estructura determinados puedan ser más o menos propicios para el florecimiento del estrés, éste vive en el ámbito de las relaciones humanas. 

Sólo las personas “estresan”. Incluso pensamos que nos estresamos solos como cuando no podemos dormir ya que no alcanzamos a matar una araña que apareció cerca de la cama. Pero eso no es estrés, es miedo. Estrés es cuando no podemos dormir porque traemos un pendiente, olvidamos algo, tenemos un compromiso o deudas, esto tiene que ver con personas.Lo importante es no aceptar más estrés del que razonablemente nos corresponde en cada situación, incluso es mejor menos estrés del que nos correspondería. No nos hagamos muchas ilusiones con los métodos “anti estrés”. La única forma de quitarnos presión es distribuirlo, mientras más distribuida la presión, menos molesta. Una de las funciones muy reales de los equipos es repartirse el estrés.

El otro es amenazante en alguna medida, y lo mismo somos nosotros para el otro. Normalmente, en una interacción, la persona con más poder es la que tiene mayor capacidad para distribuir o repartir estrés. Esto no significa que sea la de mayor autoridad en la estructura formal, sino que en una situación concreta es la persona con mayor influencia. Lo terrible es que presionar se ha vuelto un símbolo de status, y cada vez es más común la prepotencia. En la familia, la situación es muy similar: la persona que más presiona es la de mayor poder. En la clase media es probable que hoy día sean los hijos (entre 4 y 19 años, más o menos) quienes más presión ejercen.El estrés es directamente proporcional a la cantidad y calidad de supuestos, creencias e interpretaciones no verificadas.

Es decir, que en la medida en que imaginemos lo que el otro está pensando, especialmente si es mi jefe, mi competidor o mi pareja, que “no la hago” “que estoy cometiendo estupideces” etc. en esa medida concentro el estrés, no lo distribuyo. En las dosis considerables el estrés es fuente de deterioro y enfermedad, física y mental. Hay que evitar que rebase los límites de afectación a la salud, pues incluso hay quien muere de estrés. 


luisrey.delgado@grupolala.com