Para Reflexionar

Escuchar

Los problemas en las relaciones interpersonales no son los problemas en sí mismos, sino la manera de abordarlos, la mala comunicación entre las personas hace que los problemas se amplifiquen. Los conflictos no se dan por que somos diferentes y tenemos opiniones divergentes, sino porque no expresamos de manera directa y clara lo que pensamos y sentimos o porque no somos escuchados con la atención suficiente.
Escuchar es una de las destrezas más importantes que podemos desarrollar. Sin embargo, debido a que utilizamos esta particular destreza todos los días, tendemos a darla por hecho, creemos que escuchamos, cuando solamente oímos sin prestar atención consciente a lo que nos expresan. Desarrollar habilidades para escuchar tiene un efecto relevante en nuestras vidas.
La mala destreza en la comunicación suelen ser la causa del fracaso en nuestras relaciones personales y profesionales. Escuchar es un componente clave de la comunicación. Cuando no comprendemos a las personas que nos rodean se debe a que no estamos escuchando detenidamente y de manera atenta. Esto aplica de igual forma cuando hablamos con un compañero de trabajo que cuando hablamos con nuestra pareja o nuestros hijos. Cuando escuchamos efectivamente, mejoramos nuestra capacidad para conectarnos y comprender a las personas con las que ínter actuamos.
La mejor forma de escuchar requiere dejar a un lado las distracciones internas y externas de modo que podamos escuchar sin prejuicios e interrupciones. Para escuchar a este nivel, hay que atender y enfocarse emocional y mentalmente en la conversación. Esto significa que estemos completamente comprometidos y presentes cuando la otra persona está hablando. Dejando a un lado lo que estamos haciendo, hacer contacto visual y prestar atención a sus palabras. Parece fácil, pero la mayoría de nosotros no escucha a este nivel con regularidad.
Al convertirnos en personas que saben escuchar, mejoramos nuestras relaciones personales y profesionales. Mejoramos nuestra habilidad para compartir, incluso para persuadir y negociar. Somos más efectivos con clientes, colaboramos en el trabajo de equipo, afinamos nuestras relaciones familiares. En cada situación y circunstancia, nos beneficiamos al escuchar a otros.
Podemos aprender porque escuchamos. Crecemos porque aprendemos. Las personas que saben escuchar siempre buscan formas de aprender algo de todas las personas que les rodean. Las personas que saben escuchar reconocen que se aprende algo de todas las personas, aunque sean conocidas desde hace tiempo y consideramos que ya sabemos cómo piensan y sienten.
Si valoramos a las personas y buscamos comprenderlas, podemos absorber su sabiduría y experiencia. La sabiduría se gana a través del tiempo y energía continua que invertimos en escuchar, aprender, observar y comprender.


luisrey.delgado@grupolala.com