Para Reflexionar

Educación para el desarrollo humano

El ser humano no es un agregado de elementos sino un todo integrado que constituye un sistema amplio y complejo. Múltiples disciplinas estudian y tratan de desentrañar su naturaleza. La filosofía de la educación, la pedagogía, la biología genética, la psicología del desarrollo, la sociología educativa y muchas otras han dado aportes muy valiosos para guiar la acción práctica de las profesiones de ayuda.La filosofía griega creó una imagen del hombre centrada en la virtud y la razón: el hombre alcanzaba la virtud a través del uso de la razón y siguiendo sus demandas. El pensamiento cristiano le añadió los conceptos de amor y pecado. El Renacimiento introdujo los aspectos de poder y voluntad, plasmando la imagen política del hombre. Los siglos XVIII y XIX racionalizaron el interés de los hombres por la propiedad, las cosas y el dinero. La imagen freudiana de la primera mitad del siglo XX enfatizó el aspecto impulsivo, irracional e inconsciente del ser humano, y la psicología conductista puso el acento en la presión que ejercen los factores ambientales.Pero nunca como en los tiempos actuales se enfatizó tanto la necesidad de la armonía y convivencia cívicas. El filósofo Spinoza afirmó que “el hombre es un animal social”, pero el pensamiento existencialista ha puesto énfasis particular en los dilemas que vive el hombre contemporáneo en una sociedad estandarizada, en la cual se siente como enjaulado, alienado y deshumanizado. En esa situación, aunque rodeado de gente por todas partes, el individuo se siente solo ante su propia existencia, que le obliga a encarar sus dudas, miedos y ansiedades, y busca la compañía de los demás como un medio para superar su soledad.La nueva educación debe fijar como una prioridad el sentido y conciencia de la propia responsabilidad, es decir, ser sensible y percatarse de la repercusión positiva o negativa que la conducta individual tiene en las demás personas. Todos llevamos una cultura y una historia a cuestas, con todas sus implicaciones, impregnada de valores, creencias, intereses, sentimientos, etc. Nuestro desarrollo Humano busca una vida más larga, más saludable y más plena, Por ello la exigencia de enfrentar la complejidad actual, especialmente en el proceso educativo, dentro de un “desarrollo humano integral”, capaz de formar las generaciones del futuro, mejor equipadas en sus cabezas y más honestamente sensibilizadas en sus corazones.Los conocimientos que transmitimos y métodos que utilizamos, necesitan superar la inercia, con una visión general, integral y global que estimule, promueva y valore el pensamiento divergente, la discrepancia razonada, la oposición lógica y la crítica fundada; todo lo cual implica conversaciones entre diferentes enfoques, con la conciencia de que nuestra juventud tiene sensibilidad especial para captar los signos de su tiempo y la conciencia de que el mejor profesor no es el que tiene buenas respuestas, sino el que sabe hacer buenas preguntas. 


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