Para Reflexionar

Desaprender

Desde pequeños aprendemos conceptos y actitudes que nos fueron transmitidos con las mejores intenciones. Muchos conceptos resultan valiosos a lo largo de la vida. Otros, descubrimos sobre la marcha que no ayudan para nada y también hayotros que se transforman en obstáculos internos.

Entre estos últimos podemos identificar a manera de ejemplo, el mandato de no atreverseo el de obedecer sin preguntar (cuando somos conscientes de lo trascendente de saber desobedecer a ciertas normas familiares, escolares y sociales).

Asimismo, personas expuestas en forma reiterada a juicios negativos por parte de sus educadores constituye una variante en la vida cotidiana de lo que se ha denominado como fuego amigo. Y lo peor es que en muchos casos se lo creyeron, por lo que no es de extrañar que con el paso del tiempo se hayan ido apropiando de aquellas voces adversas construyendo de esa manera un concepto devaluado sobre sí mismos, lo que implica severas repercusiones en la vida personal. Muchos son aprendizajes tempranos que es necesario cuestionar y revisar.

Sufrimos la tendencia a vivir en piloto automático, ateniéndonos a perspectivas y propósitos que adquirimos tempranamente, sólo con ajustes menores.

Sin embargo, existen aprendizajes que, si bien fueron valiosos para un momento dado, ya no aplican ante los nuevos desafíos. Es lógico que en ocasiones se produzca un choque entre aprendizajes antiguos y recientes. Por ello la necesidad de asumir un proceso de modificación de creencias y comportamientos con el objetivo de mejorar la propia vida. Es fundamental tener el coraje de desaprender, descartando aquello que se fue haciendo hábito innecesario, sustituyendo lo que debe ser removido.

Los obstáculos para emprender estos cambios necesarios no son escasos, pues la inercia y la costumbre proporcionan una falsa comodidad. Para adentrarse en procesos de transformación personal se requiere de una buena dosis de valentía aceptando los desafíos propios de la creatividad. desaprender es en el fondo una llamada a la creatividad, a contemplar nuevas posibilidades, a no dejarse arrastrar por la corriente, por la rutina, por el pensamiento único.Supone salirse de los carriles habituales y buscar nuevas maneras más personales, más solidarias, más gratificantes y más saludables de vivir y actuar.

Desaprender implica desacomodarnos; las interpretaciones habituales deben desaparecer para hacer sitio a otras nuevas.

Nuestra formación no nos ha preparado para aceptar que no sabemos, a parecer seguros y a dar nuestra opinión como si fuera la verdad.Desaprender implica reivindicar el derecho a preguntar y a preguntarse, sabiendo que responder no es cancelar dudas sino modificarlas, sustituirlas por otras preguntas más profundas. 


 luisrey.delgado@grupolala.com