Para Reflexionar

Depresión y tristeza

La "depresión" se ha incorporado a nuestro lenguaje cotidiano. La tristeza es una reacción normal a sucesos que nos afectan como la pérdida de un ser querido, la ruptura de una pareja, un fracaso económico. Frente a tales sucesos, lo raro sería no entristecerse. En estos casos, la tristeza es una reacción adaptativa. El tratar de sobreponerse a toda costa y prematuramente a la tristeza puede ocasionar un verdadero problema. La tristeza podría quedar "enquistada" o "latente" aflorando después, o provocando dificultades en el desempeño de la persona.

Si bien los síntomas nucleares en la mayoría de las depresiones son la tristeza y el decaimiento en el área emocional, no son los únicos. También falta de voluntad para realizar las actividades habituales, dificultad para levantarse en la mañana, desgano y abulia en general. La persona deprimida presenta una estructura de pensamiento que la lleva a distorsionar negativamente la realidad.    Visión negativa de sí mismo. Expectativas negativas respecto del futuro y expectativas negativas respecto del ambiente. Esta forma particular de interpretar la realidad, esta especie de filtro pesimista, forma un círculo vicioso que tiñe sus pensamientos, sus relaciones y sus acciones.

La persona triste por lo general cuenta con recursos para enfrentar la situación dolorosa y cuenta con el recurso tiempo. En el caso de la depresión, solamente el paso del tiempo no solucionaría la situación. El "deprimido" no puede utilizar sus recursos para salir de su estado, y las formas en que los familiares, amigos u otros personajes significativos emplean para "ayudarlo" suelen fracasar.

Si estamos tristes por alguna razón, reservemos algún momento del día para conectarnos lo más profundo que podamos con el dolor, durante todo el tiempo que necesitemos hacerlo. Si apreciamos a alguna persona que esté triste, démosle la oportunidad, si así lo desea, de compartir su dolor sin tratar de "animarla" a sobreponerse (presionándola).Habrá que evitar esfuerzos innecesarios, pues en el caso de la tristeza el tiempo y los recursos personales superarán el sentimiento, pero en el caso de la depresión habrá que buscar otros recursos como la terapia y el equilibrio químico del organismo. 


luisrey.delgado@grupolala.com