Para Reflexionar

Crecimiento personal

Existe la creencia generalizada de que el crecimiento personal es algo que sucede de una manera natural, de tal manera que el hecho de vivir y existir desarrolla el aprendizaje y el crecimiento con el tiempo. Decimos que “yo me formo en la escuela de la vida” y “que la vida es el mejor maestro”.Y ciertamente, la realidad es que la vida es el mejor maestro pero solo sí tenemos la intención y la actitud de búsqueda de nuestro crecimiento personal.El crecimiento personal depende de nosotros, no de la vida y necesitamos tener la intención, tener abiertos los sentidos para el aprendizaje y aprovechar las oportunidades que la vida nos presenta.Habrá que tener una visión, un objetivo, para tener la intención y actitud para el crecimiento personal. No podemos llegar a tener éxito en todo, por ello hay que definir en quién queremos convertirnos. Esto es lo primero, si no se quien quiero ser y a donde quiero llegar, si no tengo una visión personal para mi crecimiento, aunque la vida sea el mejor maestro no estaré aprendiendo nada.Y luego de comprender y definir la brecha que hay entre lo que somos y lo que queremos llegar a ser, habrá que definir las áreas en las que queremos crecer.Definir un plan de crecimiento. Nuestras diferentes áreas en la vida las podemos resumir en seis: Vida Física o Salud, Vida familiar, Vida Social, Vida laboral (o estudios) Vida cultural y Vida espiritual. ¿Qué específicamente quiero aumentar o disminuir en mi vida familiar, en mi vida cultural?… ¿que necesito quitar o poner en mi vida espiritual o laboral?Obviamente ningún plan es bueno hasta que no se actúa, la ejecución del plan tampoco es totalmente impecable, a veces no se cumple a cabalidad. Pero la acción misma ya es comenzar a crecer. Los planes podrán cambiar pero el proceso de crecimiento en la ejecución se da si las acciones están alineadas con la visión.Las personas tendemos a gravitar en nuestra zona de confort. Pero para crecer debemos forzar la salida de esa zona para aventurarnos en lo no conocido y a veces riesgoso. Durante el proceso de crecimiento personal, la vida presenta oportunidades donde decidimos esquivar o enfrentar procesos de crecimiento. Habrá que aprovéchalos, no esquivarlos. Como el proceso de crecimiento personal no es fácil y a veces crecer duele y requiere disciplina, requerimos una fuerte motivación a través de ese proceso, revisando continuamente la visión, la clase de persona que quiero llegar a ser, y los pequeños logros y avances celebrarlos cuando van en la dirección correcta.El crecimiento personal es una jornada para toda la vida. Cuando creemos llegar, nos damos cuenta que hay mucho más trecho y camino que recorrer. Pero, contrario a la decepción habrá que enamorarse del proceso de convertirte en una mejor persona, la ruta es fascinante, además de que el impacto del compromiso personal por crecer beneficia a la familia, a los amigos, a la institución donde laboramos y a la sociedad misma. 



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